April 25, 2009

My latest obsession

Éste es un blog muy cortito, a las 2:30 am, sólo para mostrarles
lo que me mantuvo obsesionada durante las últimas 4 horas.

Hace casi 2 meses, mi Mamita Hermosa me hizo llegar todos los materiales que tenía en Stgo para hacer aros y collares. Se los mandé a pedir con mi primilla, Caro Celis, quién también tuvo que hacer su esfuerzo para enviármelo desde Sydney.

Mi propósito es hacer unas lucas con mi arte, pero hasta hoy no he vendido NI UNO SOLO. Es que es como raro andar con toda la caballería ofreciendo artesanía entre amigos. Seré buena orfebre, pero pésima vendedora...

La cuestión es que hoy, "juegando" con Photoshop, descubrí una función demasiado top. Y "juegando" otro poco con mis conocimientos computines, llegué a desarrollar mi primer catálogo virtual, llamado SHINE.

Por ahora es harto decente, pero igual me gustaría mejorarlo y poder clasificar todo por colores o tipo de joya. En todo caso, con esto creo que ya puedo partir vendiendo sin ser catete. Y así podré sentir que valió la pena todo el esfuerzo de Madre y Prima en conjunto.

Y bueno, si les gusta algo, no sé como lo vamos a hacer, porque tendrán que esperar que vuelva a Chile.... si es que vuelvo :fingers:

April 16, 2009

Rach, Plessey & Great Ocean Road

No sé si recuerdan cuando les conté de Plessey Black, la nena de Manchester que conocí en Tassie cuando iba camino a mi backpacker en Launceston; que luego me la encontré en Hobart, donde salimos a comer y esperar eternamente por esa gypsy band. Bien. Ella misma me escribió tiempo atrás pues vendría a Melbourne. Yo le respondí que feliz de tenerla aquí y salir a recorrer Great Ocean Road (que en ese entonces no conocía).

Cuando Plessey llegó, mi estado anímico andaba cerca del pavimento. A pesar que Rach (otra ex de Tinka que me dejó como herencia) ha sido lejos mi mejor compañía estos días...



... una triste sensación de desesperanza me atacaba por el inminente flechazo por ese inalcanzable DJ de la izquierda. Y si a eso le agregaba lo fome que sigue siendo mi flatmate, la falta de alguien con quien compartir me acongojaba cada vez más. Fue entonces que no dudé en ofrecerle a Plessey que se quedara conmigo, que no tenía por qué gastar plata en backpackers cuando podía alojar gratis conmigo, que había espacio suficiente en mi double bed.

A propósito de camas, déjenme hacer un paréntesis. Acostumbrada a las camas de una plaza y media, no fue ningún problema ceder la mitad del lado izquierdo, pero debo reconocer que, siendo ésta mi primera cama matrimonial in my life, cada noche añoraba estirarme en plenitud. Por cierto, esta cama la tengo desde que volví a mi flat en febrero. Me resistía a tener espacio para dos (un innovador método anticonceptivo muy práctico y efectivo), pero la primera noche fue toda una revelación... eso de dormir en posición estrella me abrió los ojos al mundo. Eso sí, sigo resistiéndome a compartir el espacio con el sexo opuesto.

Entonces, volviendo a la historia. Con Plessey llegó el desorden a mi pieza, pero la alegría a mi hogar. Y la combinación Rach-Plessey fue mejor aún. Los primeros días hicimos hartas tonteras las tres juntas: cafe, internet, playa, cervezas, supermercado, internet, películas, caminatas de atardecer, internet, baile hasta las 3 am con la música de mi adorable DJ, hot chocolates, y más internet.

Pero más allá de todas esas actividades, Plessey y Yo teníamos que planificar nuestro viaje, el cual se hacía cada vez más dificil de coordinar por temas de plata. Y el gran conflicto era que ella estaba dispuesta a gastar sus pocas lucas porque en su mente sentía que ya estaba ahorrando al quedarse conmigo; en cambio, yo sentía que viajar con ella sería un gran desembolso que no tenía por dónde recuperar. Pero finalmente llegamos a un acuerdo de viajar 3 días, no 4, llegando sólo hasta Mt Gambier y no hasta Adelaide como había pensando en un primer minuto.

Es un poco largo de narrar todo lo que hicimos en el viaje, pero tengo unas cuántas anécdotas que contar, partiendo por la primera noche en que dormimos en una ex-carcel. Jocoso.

Ese primer día manejamos directo al punto más lejano, Mt Gambier. Así, los siguientes dos días nos dedicamos a recorrer toda la zona costera, parando en donde se nos daba la gana, metiéndonos por caminos sin saber qué encontraríamos. En una de esas paradas, dimos con este refalín.


También nos topamos con wild kangaroos que nunca pensé que iba a ver.

El tercer día, yo al volante, nos cruzamos con una patrulla y su policeman al interior con detector de velocidad en mano. Resultado: multa de 220 dolares por andar a 82 en zona de 60. Nada que hacer. Puse mi mejor acento de latina, pero no hubo caso. Lo que si conseguí es la privilegiada información del policía, quien propuso no pagar el parte! Según él, en el aeropuerto no revisan las multas, y me aseguró que una multa no paga pasa inadvertida. Yo no sé... estoy pensando en ir antes el juez y ofrecer community service en vez de pagar, porque lo que no tengo es plata!

Bueno, después del acontecimiento, el ánimo de ambas quedó enterrado bajo tierra. Silencio. Pero mi envidiable iPod y maravillos parlantes arreglaron un poco el panorama con música de los 90. Cantamos a grito pelao las canciones de antaño en común... Spice Girls, Backstreet Boys, Ace of Base. Ahí se nos olvidó la costosa desgracia.

El resto del día consistió en la frenética carrera por volver a Melbourne antes de las 5pm, que luego conseguimos alargar hasta las 6pm. Si no lográbamos llegar a Budget a la hora nos cobrarían mucho más, y eso no podía suceder. A la ciudad llegamos tipo 5:10pm, pero entre llenar el tanque con bencina y luego dar vueltas y vueltas perdidas en la City, se nos pasó la hora volando. Felizmente, llegamos a Budget a las 5:59pm!

Los siguientes días con Plessey no fueron tan entretenidos, porque ya me tenía un poco chata compartir la cama. Además, sentía que ella no era del todo la amiga que esperaba encontrar, entonces compartir las 24 horas del día con alguien que no te interesa tanto es terriblemente fome. Pero el tiempo se pasó rápido y llegó el día de su partida. Con ello llegó el orden y la tranquilidad a mi pieza.

La vida sigue demostrándome que es extremadamente difícil la convivencia. Hasta ahora sólo me ha tocado con amigos o seres extraños a mi. Supongo que con alguien importante y especial, como una pareja, debería ser por último más entretenido y fácil lidear con la dificultad. Algún día lo sabré. Supongo.

note: las fotos en facebook, album 1 y album 2

Being creative with leftovers: Tofu riceballs

Hace unos días traté de hacer leche de arroz. Ya había hecho mi primer intento con porotos de soya, pero no me gustó tanto el sabor, y como amo la leche de arroz me atreví a preparla con mis propias manitos. El resultado fue patético, pero me quedé con una masa de arroz pegoteado que me resistía a botar a la basura... y entonces vino la creatividad. 
He aquí mi primera receta ever, creada a puro instinto culinario :clap:

Ingredientes
- 1/2 taza de arroz integral*
- 1/2 taza de harina integral
- 250 gr de tofu trozado
- 1/2 zapallo italiano
- romero, sal y pimienta a gusto

*Dejar remojando en agua durante la noche.

Next Day 
1. Agregar 2 tazas de agua al arroz y llevar a cocción durante 15 minutos. Botar el exceso de agua y dejar reposar.
2. Pasar el zapato italiano (crudo) por la procesadora con una pizca de agua.
3. Mezclar el tofu trozado con el arroz, la harina, el zapallo y las especias. Moler todo con tenedor hasta que el tofu quede bien integrado a la mezcla.
4. Formar bolitas del porte de una papa duquesa y rebosar en harina.
5. Freir en aceite de oliva o sesamo (ojala en una delgada capa de aceite y no sumergidos).
Yo no me esperaba nada bueno, pero ayer vino a la casa mi new best friend Rach (que a propósito, vive a 2 cuadras de Andy en Wales!) y me pilló friendo mi primera ronda... ambas quedamos impresionadas del sabor y textura!
Tengo contradiccion sobre cómo comerlas. Hmm, con la boca sería buena idea! Pero me refiero a que podrían servirse como cóctel con alguna salsa de hierbas. O bien, en vez de hacerlas bolitas, podrían ser en forma de escalopa y se sirve con pure de garbanzos (para no caer en la papa, que és lo que se está evitando justamente, tampoco queremos arroz porque ya hay arroz en la receta).

En fin, por fa que alguien las prepare y me diga qué tal.

April 04, 2009

Chase me, not my rollers

Llevaba ya varias semanas pensando en el concepto de mi blog: nombre, diseño, colores, tipografias, etc. Habían detalles que me molestaban un poco, como que lo sentía muy cuadrado, demasiado ordenado, con un fondo muy fome detras de los blogs. Pero sobre todo, me molesta el tema de los patines (rollers), y aqui el por qué este blog desde ahora en adelante se llamara Chasing My Life.

Chase My Rollers tenía relación con mi gusto por patinar. El juego de palabras era entretenido pues "Persigue mis Patines" también aludía a que ustedes, desde Chile, podrían perseguir mis historias. En la época cuando empecé a diseñar el blog, antes de llegar a Australia, mi objetivo era praticar y practicar hasta lograr movilizarme como si anduviera en bicicleta. Pero resulta que me bajo todo el nervio las veces que me puse los patines; si me saco la cresta aquí, no seria muy chistoso. Asi fue que dejé de patinar, pues las probabilidades de riesgo no son bajas.

Por otro lado, ya se habrán dado cuenta que mis temas hoy en día son la fotografía, el blog, la música, el medio ambiente, la danza y la gente. Pero hay muchas más cosas que revolotean a mi alrededor, y varias de ellas me siembran una inquietud en mis permanentes cuestionamientos: vocacionales, amorosos, éticos, etc.

Chasing My Life creo que define mejor el concepto de este blog que, en el fondo, esta narrando esta intensa búsqueda por descubrir qué quiero hacer de mi vida.

Y con este nuevo diseño los dejo hasta el próximo blog. Espero no se cansen de "perseguirme"! :bye:

April 03, 2009

Otra faceta más?

A mis 29 años ya asumí que soy diversa y algo dispersa. En verdad es todo un dilema tener gusto y habilidad para tantas actividades. Yo pensaba que ya tenía suficientes facetas: publicista, bailarina, yogui, fotógrafa, cantante de ducha, artesana, costurera, joyera, profesora de niños, importadora de chocolates, computina… Se entiende la idea, ¿no?

Pues parece que no se acaban las opciones en este mundo. Y aunque disfruto el desafío de descubrir o aprender nuevas habilidades, también me la sufro; mientras más opciones, más difícil decirse por una. Pero éste no es el tema de hoy; mejor les cuento mi aventura del día martes.

Ustedes se imaginan a la Andrea más o menos en esta parada?!

Stop. Voy a retroceder unas cuantas semanas cuando Minerva y Gererd entraron a mi restorán y se sentaron frente al bar a trabajar en su laptop. De puro curiosa, y dado que habíamos cruzado ya un par de palabras, les pregunté qué hacían. Para mi sorpresa, su respuesta comenzó con un “somos bailarines y tenemos nuestro proyecto…”. Cómo les explico mi fascinación por el mero hecho de tener dos bailarines frente a mí!! Salí de la barra para que me contaran más de su proyecto y terminé ofreciéndome como voluntaria para lo que sea. Gererd abrió los ojos y un “Actually!...” se le escapó de los labios. Minerva me pasó su tarjeta y me pidió que le mandara un email con mis datos, pues yo podría ser de ayuda en una presentación que estaban organizando… onda Andrea Tramoya.

Al día siguiente les escribí, pero no tuve respuesta. Pasaron los días y las semanas, y nada. Supuse que no me necesitaban y les complicaba responder con un "Muchas gracias, pero no gracias". Casi tres semanas después, y a dos días de la presentación, me llego un mail de Minerva tan sólo enviando la información del evento y preguntando a qué hora yo podía ir. No me quedaba claro si necesitarían mi ayuda, pero de todas maneras le respondí que estaba disponible todo el día. Para mi alegría, me pidió que llegara a las 3pm.

Llegué a Gasworks Theather antes que Minerva y en el ratito que tuve para recorrer el escenario, me pareció que no tenía mucho donde aportar. Esperé sentada.

Cuando Minerva llegó me abrazó como si fuera su salvación. Y de hecho lo era. Me explicó que el manager con quien trabajan tuvo que viajar de urgencia a Sydney, y que yo sería de gran ayuda con un video… No entendí bien a qué se refería, pero le sonreí con entusiasmo.

Antes que me pudiera explicar mejor, llegaron sus alumnos, quienes presentarían su obra esa noche. Sentí algo raro en el ambiente, pues nadie hablaba. Minerva también dejó de hablar, y entonces me di cuenta que estaba rodeada de sordo mudos. (Comentario al margen, el día anterior me había bajado la necesidad de gesticular mi nombre con la mano, en el alfabeto de los mudos. ¿Por qué? Vaya uno a saber…)

Bueno, después de unirme al precalentamiento grupal, Gererd apareció. Con una gran sonrisa de oreja a oreja me agradeció estar ahí para ser la Encargada Audiovisual. AUDIOVISUAL! En otras palabras, figuré toda la tarde frente a un tablero lleno de perillas, un computador y equipos audiovisuales; desde mi pódium, frente a mí, los asientos y luego el escenario. Esta vez yo era Andrea, Ingeniero en Sonido.

Para que les digo cómo se me salía el corazón por la boca. De mí dependía una de las cosas más importantes de la noche y nadie me estaba instruyendo en el tema. Es más, en mí quedó la responsabilidad de conseguir todos los discos que se iban a necesitar (que hasta último minuto tuve que rastrearlos).

Después de casi dos horas de espectáculo, volví a respirar con normalidad. Y entonces vinieron las mil felicitaciones y los abrazos de agradecimiento. Las chicas que controlaba las luces estaba asombrada cuando le dije que nunca había hecho eso antes; me aseguró que hasta los mismo “expertos” se equivocaban, y que yo lo había hecho espectacular.

Y así terminó mi noche. Me despedí de Minerva y Gererd y emprendí rumbo a mi hogar con una nueva actividad en mi bolsillo.