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June 12, 2009

Absorbed in Magnetic Island | Day 1

Aprovechando que llegamos temprano de vuelta del Undara, se nos ocurrió hacer unos cambios de último minuto. Mi plan original era viajar al día siguiente a Townsville para quedarnos una sola noche; a la mañana siguiente visitar Magnetic Island por el día; luego seguir rumbo a Airlie Beach. Pero el ritmo de viaje nos tenía un tanto cansadas, ya que los trayectos entre destinos estaban saliendo harto más largos de lo que pensaba, obligándonos a madrugar cada día.

Resolviendo el dilema de qué lugares dejar fuera de itinerario, y con una mentirilla piadosa para suspender el hostal reservado, optamos por quedarnos 2 noches –con posibilidades de extenderlo a 3– en Magnetic Island, una isla de la mitad del tamaño de Isla de Pascua (pero muy prometedora), a tan sólo media hora de Townsville.

La mañana siguiente volvimos a levantarnos alrededor de las 7am, para tratar de llegar lo más temprano al ferry. El viaje de 3 horas fue tranquilo, nada especial, más cañas de azúcar y más canguros atropellados en el camino. Excepto por un único sobresalto: tuvimos la suerte de que se nos cruzara una avestruz, esas que tanto nos advertían para evitar un trágico atropello.

La mamá manejó todo el primer tramo hasta que llegamos a Ingham, la ciudad más próxima a Townsville. También todo salió perfecto al entrar a la gran ciudad. Gracias a que el día anterior había memorizado el mapa de calles en Google Earth, logré llegar al ferry para vehículos sin mucha dificultad, y mejor aún, justo a tiempo para la salida de las 12:30pm.

Antes de llegar al otro lado, ya estábamos convencidas que habíamos tomado lejos la mejor decisión de todas. Tan sólo con observar el color turquesa del agua, ya no podíamos más de emoción.
Una vez en la isla, nos dirigimos hacia Picnic Bay donde se ubicaba nuestro hostal, Tropical Palms Inn. El nombre suena mucho más pomposo de lo que realmente es, pero la sencillez del lugar bastó y sobró para las tres noches que, sin dudar, pagamos al momento del check-in.

Inmediatamente después instalar, una vez más, nuestro desorden ambulante, salimos con mapa en mano a explorar la isla. Habían muchas cosas por hacer; principalmente senderos, miradores y playas, cada uno de ellos con algo que los distinguía de los demás.

Para no extraer toda la energía de una sola vez, decidí que nuestro primer recorrido sería una caminata corta, de una hora, hacia el mirador de la bahía donde estábamos. En el camino nos encontramos con las primeras muestras de la fauna que abunda en la isla: mariposas, cacatúas, lagartijas y otros animales y bicarracos desconocidos. Al llegar arriba, esto fue lo que vimos.
Terminando el recorrido, nos dispusimos para la siguiente actividad: puesta de sol en el lado oeste de la isla, para la cual estábamos justo a tiempo. Esta vez motorizadas, tomamos la angosta ruta que bordeaba la costa, hasta que veinte minutos después llegamos al punto más lejano. Nos bajamos del auto un tanto incrédulas de qué tanto podíamos ver desde ese lugar. Detrás de uno árboles alcanzábamos a ver un pedazo de playa y luego el mar; entonces caminamos en esa dirección, deduciendo que ése era el spot donde debíamos observar.

Al avanzar un par de metros, apareció ante nuestro ojos un panorama mucho más espectacular de lo que pensamos

Ahí me volví loca sacando fotos, jugando con las luces y aprovechando el ánimo poseron de la Cata –que últimamente cambia con la dirección del viento.

Aprovechando ya los últimos ocho minutos de luz, partimos de vuelta, para poder esquivar todos los hoyos en el suelo. Y con la suerte que tenemos, se nos cruzó nuestro segundo animalillo: un puerco espín que avanzaba a “toda velocidad”… casi igual que tortuga.

Ya contentas con haber hecho esos dos recorridos, nos fuimos a descansar… era necesario recuperar energía para todas las actividades que nos quedaban en los siguientes días. (To be continued)

Note: link to photos on facebook, here

June 06, 2009

De backpackers en Cairns

Y me las traje a un hostal de backpackers no más. Si llegaron hasta aquí para verme y conocer mi vida australiana, entonces no se podían perder la aventura de dormir en un lugar así. En todo caso, me preocupé que la experiencia no fuera tan extrema y reservé la pieza familiar en suite y con kitchenet.
Después de instalar nuestro desorden ambulante (4 maletas y 3 mochilas no es poco) tuvimos que decidir cuál de todos los tours disponibles tomaríamos para ir a la Gran Barrera de Coral.  Como aquí la que manda soy yo, opté por la empresa Marine World, que nos llevaría al sector llamado Moore Reef.
La mañana siguiente despertamos alrededor de las 6:45am, tomamos nuestro desayuno al puro estilo backpacker (gratis por cortesía del hostal) y luego partimos con todas nuestra artillería acuática rumbo al terminal de cruceros.

Fuimos recibidas cordialmente por una extensa tripulación que al poco andar ya parecían ser parte de tu círculo de amigos... bueno, es que si te ven palidecer de mareo hasta devolver el desayuno en una bolsita de papel amablemente entregada en tu mano para no manchar el suelo, entonces el nivel de intimidad en esta aventura es a otro nivel.

Casi 1 hora de viaje mar adentro y llegamos a la zona donde se encontraba flotando la base estable de Marine World. La Cata y Yo nos inscribimos para hacer buceo y quedamos en el primer grupo, así que no me quedó mucho tiempo para recuperarme del "sea sickness". A las dos nos costó equalizar los oídos, pero una vez superado, nos maravillamos con el panorama. Yo ya había buceado antes, pero esta vez me lo gocé más porque pudimos tocar algunos bicharracos y peces exóticos. Además los corales aquí no estaban tan profundos, por lo tanto los rayos del sol iluminaban suficiente como para observan los intensos colores de peces y corales. 
Después del buceo, subimos a buscar a la mamá para seguir con el snorkel y tomar fotos con la camara waterproof. 
Poco rato después que nos salimos del agua, llegó nuestro turno de salir a volar. Si, volar en helicóptero! Desde arriba se veían clarisimas las tortugas, manta rayas y tiburones. Yo sacaba y sacaba fotos, mientras controlaba la segunda racha de mareo, pero con la osada maniobra del piloto mi ya vacío estómago sufrió catarsis. Menos mal la madre salvadora tenía bolsitas de papel a la mano.
Volvimos a la base y ahí caimos redondidas las tres. Dormitamos hasta que llegamos a tierra firme, perdiéndonos la oportunidad de tomar la última actividad del día: un semi sumergible donde hubiesemos visto más vida marina.

Al día siguiente nos dimos un relajo y salimos del hostal como a las 11am. Esta vez agarramos el auto y partimos al norte, a conocer Port Douglas. Este paseito no lo tenía contemplado en el itinerario y me encantó porque fuimos parando en varias playas bien bonitas (aunque muy ventosas). Además, nos cagamos de la risa posando frente al lente (así) y comimos unas pizzas exquisitas antes de volver a Cairns.

Finalmente en la noche nos devoramos unos deliciosos Tim Tams (la versión australiana de la Negrita) mientras jugamos UNO.

June 02, 2009

Picking up the ladies

Muero de sueño, pero algo de energía queda para continuar la narración de ayer...

Entonces desperté a las 5:30, pero recién a las 6am conseguí comunicarme. El tipo me dijo que a las 7 me pasarían a buscar a la esquina, y yo puntualmente llegue a las 7. Dos minutos después intuí que algo raro podía haber pasado y llamé por teléfono. Se me salieron los ojos cuando el tipo me dice que ya se fue, que yo no estaba ahí y que ya no volvería a buscarme. Mientras escuchaba un "NOU" tras otro "NOU" se me cruzaban mil pensamientos de angustia por la mente. Le alegué y alegué todo el rato, pero sabía que de nada servía, así que terminé por cortarle y parar al primer taxi que vi. Resultado, otros 40 dólares al aeropuerto! 

Una vez adentro, me paré frente a la salida de Aduana esperando ver a la Mamá y la Cata. Pasaban y pasaban los minutos, y sólo veía asiáticos salir hasta por debajo de las piedras. Me empecé a angustiar de nuevo, pensando que tal vez entendieron mal las instrucciones y se fueron para el lado contrario. Me pasee de un lado al otro durante 45 minutos hasta que por fin apareció la cara de la Cata y luego la de la Mamá. ALIVIOOOO!

Obvio que hubo mucha emoción acompañada de besos y abrazo. Desde entonces nos hemos dedicado a regalonear con tuti, aprovechando las comodidades de nuestro super departamento con todo su esplendor.

Pucha, quiero seguir escribiendo pero se me cierran los ojos. Voy a subir fotos antes eso sí, porque a partir de mañana probablemente ya no tendremos internet tan a la mano. Aquí el link a las fotos en facebook.

Besos y abrazos de parte de las 3!
xx

May 21, 2009

Breathing the life back again | Third story

Me he demorado en escribir esta tercera historia, porque es muy personal. Incluso pensé en no subirla al blog no más, pero por otro lado no quiero dejar de registrarla en mi bitácora virtual . Así que si no quieren leerla, todo bien. Y para los que se aventuren en la lectura, sorry por lo larga! Es que quiero recordar cada detalle después.

Un sábado, hace 2 meses y medio atrás, era la despedida de Tinka. Por alguna razón, llevaba días sintiendo que esa sería una noche especial. Había reservado hora en la peluquería para hacer uso del voucher que él me regaló para la navidad. En mi cabeza pensaba que toda la emoción era mostrarle mi new look a Tinka, pero cuando llegué al bar Veludo me topé con alguien inesperado que cambiaría el resto de mis días en Melbourne.

Arriba del escenario, un tipo alto y flacuchento pinchaba música electro-house junto a otro DJ, un saxofonista, un percusionista y dos vocalistas. Fuera que la música era del todo mi gusto, su sola presencia me abstrajo completamente. No era su sonrisa, ni el ritmo de su cuerpo al bailar, ni sus manos de dedos largos (así como los míos), ni su jockey blanco, ni sus ojos. Lo que yo estaba viendo –cristal como el agua– era un alma pura, honesta, sencilla y en armonía. Mientrás más lo miraba, más sabía de él: "es creativo, sociable, comprometido, responsable, tiene claro para dónde va, se siente orgulloso de lo que hace, no tiene nada que ocultar. Y es de mi edad".

Luego de un par de horas bailando frente al escenario, casi sin parar de mirarlo, la adrenalina del principio empezó a decaer. Más que cansada, tenía la terrible corazonada que este hombre no podía ser soltero, "es obvio que tiene polola (si no es la señora ya)". Estaba tan segura de ello que quería devolverme a la casa, pero por otro lado sentía que no podía irme sin saber quién era él. 

En eso andaba pensando cuando un letrero en la pared me llamó la atención...
 "JACKET OFF every Saturday at Veludo". Entonces me fui.

Pasaron 2 semanas en que traté de olvidarme de todo, pero llegó ese sábado que no me resistí a volver, sólo para reafirmar o desmentir mi instinto. Era más que obvio, el corazón se me salío en cuando apareció el jockey blanco entre la multitud. Mi amiga Rach (heredada de Tinka) pasó a ser mi complice en esta travesía, y juntas gozamos bailando toda la noche sin despegarnos del escenario. Cuando ya faltaba poco para las 3am –hora en que se prenden luces y todos calabaza pa la casa– alguien me toca el hombro. Levanto la cabeza y me encuentro con él, frente a mí, mirándome a los ojos y con una hermosa sonrisa. Me entrega un CD (de Jacket Off) y luego le entrega otro a Rach. Yo –boba– le agradezco sin quitarle los ojos de encima. Que un músico le entregue un CD a un fan es una cosa, pero que ÉL me lo haya entregado a MÍ es otra cosa! Y desde ese momento no se me salió nunca más de la cabeza.

El siguiente sábado fui decidida a actuar. Me prometí que si no lograba captar su atención, entonces no volvería más. Al entrar no tenía plan ni tema en mente, pero a los 10 minutos de estar adentro sentí que era mi momento, entonces empecé a caminar hacia él. Me reconoció y yo le dije que su CD no funcionaba en mi equipo (era cierto). Él prometió darme otro. Luego la conversación se alargó otros 5-8 minutos con temas de música, hasta que tuvo que volver a lo suyo.

Así fue que empecé a pagar 5 dólares cada sábado (con un par de excepciones) por entrar a Veludo. Algunas veces lograba que me saludara de lejos, otras ni siquiera se daba cuenta que yo estaba ahí. A veces iba con Rach, otras iba sola. A veces iba por la noche entera, otras por 15 minutos. A veces bailaba a todo dar, otras me dedicaba a tomar fotos (album en facebook). Y con el tiempo, el grupo entero me empezó a reconocer y el me empezó a conversar más. 

A todo esto, más o menos en la 3era semana ya había corroborado que tiene polola (gracias Facebook por el dato), y desde ese entonces dejé de pensar en el final feliz que me hubiese gustado. Sin embargo, siguía sintiendo que había algo mucho más potente que un mero enamoramiento.

La cosa es que pasaron las semanas hasta que hace 2 sábados me asomé sin muchas expectativas. Asumí que –como siempre– estaría lleno y probablemente no tendría oportunidad para hablarle. Pero para mi sorpresa ese día estaba más o menos vacío. Más aún, me sentí parte de la casa; todos me saludaron, desde los tipos de seguridad hasta el fotógrafo. Y por supuesto, Él. 

Esa noche me conversó un rato y luego se dedico a la música. Yo me fui a buscar un copete y me puse a bailar en un rincón cerca del escenario. No pasaron mas de 15-20 minutos cuando veo que se baja del escenario y se acerca a mí. Seguramente me acusé sola con la sonrisa que le puse, pero él very friendly me preguntó si quería algo para tomar. Supuse que me conseguiría algo y luego me dejaría bailando sola de nuevo, pero para mi dicha me dice "tengo un break the 30 minutos, así que podemos quedarnos aquí; no tengo que volver al escenario". Se pueden imaginar mi shock de emoción!

Empezamos a conversar de fotografía. Drásticamente el tema cambió a cicatrices y accidentes de infancia (tiene exactamente la misma cicatriz que yo en la ceja izquierda). Después le pregunté qué hacia durante la semana y me dice que trabaja en marketing. Hablando de trabajo me cuenta que se ha cambiando 42 veces de pega, que le gusta cambiar permanentemente, que necesita probar de todo, etc. Casi exploto de la risa; me dije "este tipo es mi versión masculina!". 

La conversación me tenía fascinada, pero ese maldito ruido ambiente me tenía loca. Yo quería escucharlo mejor (aunque el ruido tenía el beneficio de tenerlo bien cerquita), así que le dije que nos cambiaramos al balcón para no gritar tanto. Ahí nos sentamos y seguimos hablando de perspectivas sobre el trabajo, la plata, los hobbies, etc. 

No duró mucho más la conversación porque tenía que volver al escenario. Mientras caminábamos de vuelta me bajó la sensación de que no podía ser sólo eso, yo necesitaba saber más de él y ese era mi momento. No lo dudé más y le pregunté si se tomaría un café conmigo durante la semana (por supuesto envolví la pregunta en papel de dulce, diciéndole que había sido una agradabe conversación y que si no le molestaba podíamos continuarla con un café). Él tan agradable aceptó y guardó mi número. Luego me envió el suyo y nos despedimos con un cariñoso abrazo, de esos que te das con los amigos más cercanos. Me fui con las piernas como lana... la verdad estaba tan nerviosa que no me daba para seguir en pie.

La semana que pasó después de eso no hubo mensaje ni llamada. "Este tipo se echó pa' tras", pensé. Tenía dudas si volver al siguiente sábado (el que acaba de pasar), pero al final igual fui. Me había pedido que le grabara un CD con las fotos que tomé de ellos, así que se las entregué y aproveché de recordarle el café. De nuevo para mi grata sorpresa, me dice que en vez de un café por qué no mejor nos juntamos a una sesión de fotografía. Esta vez de verdad que exploté de alegría en su cara (no me pude aguantar). Es que me parecía lejos la mejor idea de todo el planeta!

Hoy es jueves y no me puedo los nervios. Capaz que no me llame. Y en realidad si no nos juntamos no pasa nada. Sólo que me iré de Melbourne con la triste sensación de haberme perdido la oportunidad de conocer a la única persona en Australia con la que sentí una conexión desde el alma, la única persona a la que me hubiese encantado tener en mi círculo social para el resto de la vida, aunque sea como un buen amigo.

April 16, 2009

Rach, Plessey & Great Ocean Road

No sé si recuerdan cuando les conté de Plessey Black, la nena de Manchester que conocí en Tassie cuando iba camino a mi backpacker en Launceston; que luego me la encontré en Hobart, donde salimos a comer y esperar eternamente por esa gypsy band. Bien. Ella misma me escribió tiempo atrás pues vendría a Melbourne. Yo le respondí que feliz de tenerla aquí y salir a recorrer Great Ocean Road (que en ese entonces no conocía).

Cuando Plessey llegó, mi estado anímico andaba cerca del pavimento. A pesar que Rach (otra ex de Tinka que me dejó como herencia) ha sido lejos mi mejor compañía estos días...



... una triste sensación de desesperanza me atacaba por el inminente flechazo por ese inalcanzable DJ de la izquierda. Y si a eso le agregaba lo fome que sigue siendo mi flatmate, la falta de alguien con quien compartir me acongojaba cada vez más. Fue entonces que no dudé en ofrecerle a Plessey que se quedara conmigo, que no tenía por qué gastar plata en backpackers cuando podía alojar gratis conmigo, que había espacio suficiente en mi double bed.

A propósito de camas, déjenme hacer un paréntesis. Acostumbrada a las camas de una plaza y media, no fue ningún problema ceder la mitad del lado izquierdo, pero debo reconocer que, siendo ésta mi primera cama matrimonial in my life, cada noche añoraba estirarme en plenitud. Por cierto, esta cama la tengo desde que volví a mi flat en febrero. Me resistía a tener espacio para dos (un innovador método anticonceptivo muy práctico y efectivo), pero la primera noche fue toda una revelación... eso de dormir en posición estrella me abrió los ojos al mundo. Eso sí, sigo resistiéndome a compartir el espacio con el sexo opuesto.

Entonces, volviendo a la historia. Con Plessey llegó el desorden a mi pieza, pero la alegría a mi hogar. Y la combinación Rach-Plessey fue mejor aún. Los primeros días hicimos hartas tonteras las tres juntas: cafe, internet, playa, cervezas, supermercado, internet, películas, caminatas de atardecer, internet, baile hasta las 3 am con la música de mi adorable DJ, hot chocolates, y más internet.

Pero más allá de todas esas actividades, Plessey y Yo teníamos que planificar nuestro viaje, el cual se hacía cada vez más dificil de coordinar por temas de plata. Y el gran conflicto era que ella estaba dispuesta a gastar sus pocas lucas porque en su mente sentía que ya estaba ahorrando al quedarse conmigo; en cambio, yo sentía que viajar con ella sería un gran desembolso que no tenía por dónde recuperar. Pero finalmente llegamos a un acuerdo de viajar 3 días, no 4, llegando sólo hasta Mt Gambier y no hasta Adelaide como había pensando en un primer minuto.

Es un poco largo de narrar todo lo que hicimos en el viaje, pero tengo unas cuántas anécdotas que contar, partiendo por la primera noche en que dormimos en una ex-carcel. Jocoso.

Ese primer día manejamos directo al punto más lejano, Mt Gambier. Así, los siguientes dos días nos dedicamos a recorrer toda la zona costera, parando en donde se nos daba la gana, metiéndonos por caminos sin saber qué encontraríamos. En una de esas paradas, dimos con este refalín.


También nos topamos con wild kangaroos que nunca pensé que iba a ver.

El tercer día, yo al volante, nos cruzamos con una patrulla y su policeman al interior con detector de velocidad en mano. Resultado: multa de 220 dolares por andar a 82 en zona de 60. Nada que hacer. Puse mi mejor acento de latina, pero no hubo caso. Lo que si conseguí es la privilegiada información del policía, quien propuso no pagar el parte! Según él, en el aeropuerto no revisan las multas, y me aseguró que una multa no paga pasa inadvertida. Yo no sé... estoy pensando en ir antes el juez y ofrecer community service en vez de pagar, porque lo que no tengo es plata!

Bueno, después del acontecimiento, el ánimo de ambas quedó enterrado bajo tierra. Silencio. Pero mi envidiable iPod y maravillos parlantes arreglaron un poco el panorama con música de los 90. Cantamos a grito pelao las canciones de antaño en común... Spice Girls, Backstreet Boys, Ace of Base. Ahí se nos olvidó la costosa desgracia.

El resto del día consistió en la frenética carrera por volver a Melbourne antes de las 5pm, que luego conseguimos alargar hasta las 6pm. Si no lográbamos llegar a Budget a la hora nos cobrarían mucho más, y eso no podía suceder. A la ciudad llegamos tipo 5:10pm, pero entre llenar el tanque con bencina y luego dar vueltas y vueltas perdidas en la City, se nos pasó la hora volando. Felizmente, llegamos a Budget a las 5:59pm!

Los siguientes días con Plessey no fueron tan entretenidos, porque ya me tenía un poco chata compartir la cama. Además, sentía que ella no era del todo la amiga que esperaba encontrar, entonces compartir las 24 horas del día con alguien que no te interesa tanto es terriblemente fome. Pero el tiempo se pasó rápido y llegó el día de su partida. Con ello llegó el orden y la tranquilidad a mi pieza.

La vida sigue demostrándome que es extremadamente difícil la convivencia. Hasta ahora sólo me ha tocado con amigos o seres extraños a mi. Supongo que con alguien importante y especial, como una pareja, debería ser por último más entretenido y fácil lidear con la dificultad. Algún día lo sabré. Supongo.

note: las fotos en facebook, album 1 y album 2

December 06, 2008

Job Hunting: feeling better!

Mientras escribía el título de este post, caché que ya se me fue el primer mes en Melbourne! Atroz! En verdad no he hecho nada en comparación a los dos meses anteriores. Pero bueno, en parte debe ser porque sé que tengo otros 9 meses para recorrer. Y ahora dejemos el comentario al margen y vamos al tema de hoy: un update de pegas y las pocas actividades realizadas.

Durante el proceso del comentado trabajo de ventas que fue descartado en el momento preciso, me bajó una mini-depre y mi cuerpo me exigió plena dedicación a ver películas y comer deliciosos chocolates :das:. En realidad, era un síntoma que se venía presentando de a poco dada la soledad en la que vivo ahora. Mathias es un amor de flatmate, pero pucha que es fome. Tiene su pega, su pierna y un par de amigos chilenos con los que sale a andar en bici; con eso le basta. En cambio yo, que venía en modo backpacker, full vida social y vida nocturna, de un día pal otro me encontré con que no tenía por donde conocer gente sin un trabajo o alguien me apañara pa carretear.

Así, con cachetes redondos de tanto cacao, me empecé a desganar con la búsqueda de trabajos. Pero un buen día, entre la Angeles y Mathias, me volvió el espíritu! La prima me ayudó imprimiendo mi CV en su oficina y Mathias me pasó un "Career Manual" para mejorar mi resume y aprender a redactar las imprescindibles cover letters que tanto les gustan a los australianos. Me dediqué 2 días enteros a eso, y luego empecé a postular con mi nuevo formato a trabajos como Event Coordinator o similares. Es que se mueren mi felicidad de puro saber que ahora mi CV me vende harto mejor que antes.

Obviamente, y tal como lo venía experimentando, en el momento que volvío la mente positiva, se redujo drásticamente la necesidad de cacao, por ende los cachetes volvieron a su normalidad, y las películas dejaron de ser excusa para acostarme temprano. Es más, el jueves no aguanté y salí a patinar por la costanera. Con el tobillo al 80% no era muy recomendable, pero la sanidad mental fue más importante. Parentesis: déjenme sacarles pica un rato... jueves, 7:30pm, sol poniente, mar como tasa de leche (estamos en una bahía), y yo patinando por la vía especial para skaters a menos de 5 metros del mar. Esto es un mal trato!

En fin, con la cabeza compuesta otra vez, la cosas empezaron a resultar una vez más. El sábado pasado conseguí ir de prueba a una casa de eventos, donde trabajé 8 horas acarreando platos en un matrimonio. Y ahora estoy en la lista de waitress, así que cada semana tengo 2 o 3 eventos. Por otro lado, anoche tuve un día de prueba en un restoran español a la vuelta de la esquina, pero me gustó solo como segunda alternativa porque no tiene tanta onda ni pagan tan bien. Por último, mi alumno de español me presentó al manager del restorán donde trabaja, así que espero tener un día de prueba ahí también.

Ah, me faltó comentar el paseo de las fotos que subí a facebook. Un compañero de oficina de la Angeles siempre organiza paseitos por los alrededores, y la pobre ya no podía seguir corriéndose así que me pidió que la acompañara. Fue una caminata terrible de perna, porque el tipo era medio rarito y pa qué mas callado, pero me sirvió harto para distraerme.

Bueno, eso sería. Ya sé que no he subido fotos mías. Lo siento, pero hay 3 grandes razones:
1. Si ando sola, no me funciona sacar fotos con self-timer porque no puedo enfocar el punto donde me pararía.
2. El cacao tuvo un efecto no deseado, pero harto obvio... si no me saco fotos, es como que nunca sucedió, jeje.
3. Uno no anda sacando fotos de la vida cotidia todo el rato, y de verdad que no he hecho muchas cosas que ameriten registro fotográfico.

Dicho lo anterior, les prometo que en cuanto haya un buen motivo y menos porcentaje de "fat", me encargaré de posar frente al lente.

October 04, 2008

First week in Brisbane: confused again

Llegué a Brisbane hace una semana para instalarme en uno de esos hostales masivos, donde nunca terminas de conocer gente porque es demasiada. Es el Palace Embassy Backpackers, un edificio en el centro de la ciudad, insertado entre tiendas, night clubs y restoranes. Parece hotel, porque las piezas funcionan con llaves magnéticas, pero no tiene nada de lujoso… al contrario, los fines de semanas es un asco después de las tomateras en la terraza. Pero por muy asqueroso que suene, no me molesta en absoluto. Es más, encuentro chistosas las tonteras que se les ocurren a los ingleses cuando estan curados (es impresionante como toman :whorship:)

La primera semana ha sido intensa pero confusa. Volví al sistema de moverme lentamente y por instinto, pero esta vez he hecho más cosas mientras dura la tontera. Lo entretenido es que todo sucede por si solo. Personas, ideas y situaciones aparecen delante mío y entonces me movilizo con ellas, y así se arman mis panoramas. Easy! Obviamente no todo es perfecto, hay días buenos y malos, entretenidos y aburridos, rodeados de gente y solitarios, pero siempre me acuesto contenta de lo que hice.

Después de un par de días conociendo algunos de estos especímenes ingleses e irlandeses que merodean en la terraza del 3er piso, me convencieron de quedarme más tiempo. Una vez más esto no estaba en mis planes, pero el señor de polera amarilla era una buena razón y tenía la excusa de quedarme hasta el 16 de noviembre con la esperanza que la Cata se venga a Brisbane después de sus días en Auckland. Lo más probable es que eso no suceda, pero no quiero cambiar de nuevo los tickets del bus, porque no me cobraron y eso no sucede 2 veces, así que confío que el destino (o la Tita Nana) me tiene alguna grata sorpresa para esa fecha.

La cuestión es que dos días después de tomar la decisión, el susodicho resultó ser un "player", de esos que les gusta tener a todas las mujeres a su alrededor por el mero hecho de sentirse machos. Así que hasta ahí no más llegó la historia, pero igual estoy feliz de haberme quedado, siento que lo necesito y ahora lo veo como una buena oportunidad para empezar a trabajar (una especie de práctica antes de llegar a Melbourne). Por eso, ayer me registré en una agencia de empleos (gracias a una amiga que me mostró el lugar), así que probablemente tendré trabajo la próxima semana en data entry or administrative.

That’s all for today. Pronto escribiré más sobre Brisbane... estoy en producción.
Aquí el link de las fotos que subí a Facebook la otra vez.

Besos!!! :bye:

September 25, 2008

What I was doing in Byron Bay


Les conté que me vine a Byron Bay siguiendo a Cathy. De partida esto no estaba planificado, fue una decisión espontánea sin expectativas ni rodeos, sólo me pareció entretenido seguir a una amiga.

Tomar el metro para llegar a Central Station no fue difícil, pero encontrar el bus me preocupó su poco… estuve 40 minutos paseándome entre la gente sin entender donde andaba metida. Sabía que andaba cerca, pero no había ni una sola pista de mi bus. Cuando faltaban unos 15 minutos para la hora de salida, divisé una niña con cara amable, y le pregunté. Resultó ser mi ángel del día, porque me acompañó todo el rato hasta que encontramos el bus en el minuto exacto que debía partir. Obvio que el chofer me agarro pal chuleteo porque estaban esperándome solo a mi.

En fin, llegué a Byron Bay en las misma condiciones, sin saber pa donde ir, solo tenía el nombre del hostal: The Arts Factory. Pero no fue necesario ni preguntar, en cuanto me bajé un surfer me pregunto “need accomodation?” y les respondi que no “I´m going to Arts Factory”. Acto seguido le pego un grito a una niña que se iba llendo… era mi free shuttle bus que me llevaría hasta aquí

Los siguientes 5 días fueron increíbles. No hice mucho pero conocí harta gente, comí rico, tomé litros de goon (vino en caja) :dsing:, tome sol, y me lucí jugando pool. Y lo mejor de todo, Cathy y Yo fuimos las reinas en el imperio varonil! Fuera de contar las 24 horas con 6 guapetones muy chistosos, teníamos en el hostal una oferta no menor. Escuché por ahí 3 hombres por cada mujer. O sea, más que suficiente.

Aquí una muestra para dejar constancia. Y aquí el link a todas las fotos de Byron Bay en Facebook. Adios!




























September 18, 2008

First week in Oz: Sydney´s confussion

Hi everyone!!!!

Llevo 9 días aquí y recién me puedo sentar a escribir lo que ha sido esta primera semana recorriendo Sydney. Los primeros 3 días fueron raros, muy raros. Me sentí absolutamente perdida, sin saber que hacer, a donde ir, por donde empezar, etc. Juro que no era jetlag, porque no era un tema de andar muerta de sueño durante el día o despierta de noche, al contrario, andaba ultra sintonizada con el reloj australiano (luego les cuento el secreto). Yo andaba con la mente en blanco! Pero mientras trataba de organizar mis pensamientos, empecé por tomar pequeñas decisiones, saliendo a caminar por los alredores.

Rewind. Llegué en la mañana de un martes 9 al hostal The Original Backpackers, ubicado en Kings Cross (o Potts Points). Room number 14: una pieza de 8 camas y 6 roomies adentro (4 london girls and 2 korean girls). Kings Cross es un sector más bien para los backpackers, con muchos restoranes y pubs, por lo que de día no hay mucho para hacer, hay poca gente en la calle, super tranquilo.

Los siguientes días me dediqué a caminar y observar y sacar fotos. Recorrí casi todo el CBD (Central Business District), comiendo casi nada porque me complicaba pensar en qué comer y donde comprarlo. En mis recorridos me fui encontrando con arquitectura muy bonita de la catedral, hospital, biblioteca, parlamento, parques enormes, centros comerciales, fauna citadina y gente, mucha gente. Fuera de que todo llama la atención, lejos lo más entretenido fue recorrer sin Lonely Planet a cuestas, guiandome por la intución y el sentido de orientación.

Ya en mi tercer y cuarto día empecé a sociabilizar más :clap: (al principio andaba casi autista). Salí de shopping con una gringa, cociné pastas con una francesa, y salí a bailar con una tropa de británicos. Después de eso me solté totalmente, se acabó la confusión y empecé a sentirme mejor organizada.
Los últimos 4 días han sido super completos, crucé en ferry a Manly Beach donde me paré de cabeza en la mitad del parque, fui en metro a Bondi Beach junto a Hannah y Jess (from london), fui a un cine de los hari krishnas con mis roomies (Charlotte, Hannah and Birgit) a ver la película The Painted Veil, caminé por horas y sin mapa hasta llegar al Fox Studio, donde me encontré con la carpa de Cirque du Soleil, patiné un ratito por pistas especiales para ciclistas, y estuve sentada escuchando una charla sobre Landmark Forum y participando en grupos de trabajo personal (Hannah tomó ese curso y nos invitó a una charla explicativa, que resultó ser la noche vende pomada... tuvimos que salir arrancando!)

Ahora, ya estoy pensando en mi fin de semana en Byron Bay, donde voy a juntarme con Cathy (also from london). Tengo que reservar bus tickets y una cama en el hostal de Cathy, asi que tengo que ir apagando este computador. Les dejo el link a mis fotos en facebook para que vean donde he estado. Enjoy them!