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May 21, 2009

Breathing the life back again | Third story

Me he demorado en escribir esta tercera historia, porque es muy personal. Incluso pensé en no subirla al blog no más, pero por otro lado no quiero dejar de registrarla en mi bitácora virtual . Así que si no quieren leerla, todo bien. Y para los que se aventuren en la lectura, sorry por lo larga! Es que quiero recordar cada detalle después.

Un sábado, hace 2 meses y medio atrás, era la despedida de Tinka. Por alguna razón, llevaba días sintiendo que esa sería una noche especial. Había reservado hora en la peluquería para hacer uso del voucher que él me regaló para la navidad. En mi cabeza pensaba que toda la emoción era mostrarle mi new look a Tinka, pero cuando llegué al bar Veludo me topé con alguien inesperado que cambiaría el resto de mis días en Melbourne.

Arriba del escenario, un tipo alto y flacuchento pinchaba música electro-house junto a otro DJ, un saxofonista, un percusionista y dos vocalistas. Fuera que la música era del todo mi gusto, su sola presencia me abstrajo completamente. No era su sonrisa, ni el ritmo de su cuerpo al bailar, ni sus manos de dedos largos (así como los míos), ni su jockey blanco, ni sus ojos. Lo que yo estaba viendo –cristal como el agua– era un alma pura, honesta, sencilla y en armonía. Mientrás más lo miraba, más sabía de él: "es creativo, sociable, comprometido, responsable, tiene claro para dónde va, se siente orgulloso de lo que hace, no tiene nada que ocultar. Y es de mi edad".

Luego de un par de horas bailando frente al escenario, casi sin parar de mirarlo, la adrenalina del principio empezó a decaer. Más que cansada, tenía la terrible corazonada que este hombre no podía ser soltero, "es obvio que tiene polola (si no es la señora ya)". Estaba tan segura de ello que quería devolverme a la casa, pero por otro lado sentía que no podía irme sin saber quién era él. 

En eso andaba pensando cuando un letrero en la pared me llamó la atención...
 "JACKET OFF every Saturday at Veludo". Entonces me fui.

Pasaron 2 semanas en que traté de olvidarme de todo, pero llegó ese sábado que no me resistí a volver, sólo para reafirmar o desmentir mi instinto. Era más que obvio, el corazón se me salío en cuando apareció el jockey blanco entre la multitud. Mi amiga Rach (heredada de Tinka) pasó a ser mi complice en esta travesía, y juntas gozamos bailando toda la noche sin despegarnos del escenario. Cuando ya faltaba poco para las 3am –hora en que se prenden luces y todos calabaza pa la casa– alguien me toca el hombro. Levanto la cabeza y me encuentro con él, frente a mí, mirándome a los ojos y con una hermosa sonrisa. Me entrega un CD (de Jacket Off) y luego le entrega otro a Rach. Yo –boba– le agradezco sin quitarle los ojos de encima. Que un músico le entregue un CD a un fan es una cosa, pero que ÉL me lo haya entregado a MÍ es otra cosa! Y desde ese momento no se me salió nunca más de la cabeza.

El siguiente sábado fui decidida a actuar. Me prometí que si no lograba captar su atención, entonces no volvería más. Al entrar no tenía plan ni tema en mente, pero a los 10 minutos de estar adentro sentí que era mi momento, entonces empecé a caminar hacia él. Me reconoció y yo le dije que su CD no funcionaba en mi equipo (era cierto). Él prometió darme otro. Luego la conversación se alargó otros 5-8 minutos con temas de música, hasta que tuvo que volver a lo suyo.

Así fue que empecé a pagar 5 dólares cada sábado (con un par de excepciones) por entrar a Veludo. Algunas veces lograba que me saludara de lejos, otras ni siquiera se daba cuenta que yo estaba ahí. A veces iba con Rach, otras iba sola. A veces iba por la noche entera, otras por 15 minutos. A veces bailaba a todo dar, otras me dedicaba a tomar fotos (album en facebook). Y con el tiempo, el grupo entero me empezó a reconocer y el me empezó a conversar más. 

A todo esto, más o menos en la 3era semana ya había corroborado que tiene polola (gracias Facebook por el dato), y desde ese entonces dejé de pensar en el final feliz que me hubiese gustado. Sin embargo, siguía sintiendo que había algo mucho más potente que un mero enamoramiento.

La cosa es que pasaron las semanas hasta que hace 2 sábados me asomé sin muchas expectativas. Asumí que –como siempre– estaría lleno y probablemente no tendría oportunidad para hablarle. Pero para mi sorpresa ese día estaba más o menos vacío. Más aún, me sentí parte de la casa; todos me saludaron, desde los tipos de seguridad hasta el fotógrafo. Y por supuesto, Él. 

Esa noche me conversó un rato y luego se dedico a la música. Yo me fui a buscar un copete y me puse a bailar en un rincón cerca del escenario. No pasaron mas de 15-20 minutos cuando veo que se baja del escenario y se acerca a mí. Seguramente me acusé sola con la sonrisa que le puse, pero él very friendly me preguntó si quería algo para tomar. Supuse que me conseguiría algo y luego me dejaría bailando sola de nuevo, pero para mi dicha me dice "tengo un break the 30 minutos, así que podemos quedarnos aquí; no tengo que volver al escenario". Se pueden imaginar mi shock de emoción!

Empezamos a conversar de fotografía. Drásticamente el tema cambió a cicatrices y accidentes de infancia (tiene exactamente la misma cicatriz que yo en la ceja izquierda). Después le pregunté qué hacia durante la semana y me dice que trabaja en marketing. Hablando de trabajo me cuenta que se ha cambiando 42 veces de pega, que le gusta cambiar permanentemente, que necesita probar de todo, etc. Casi exploto de la risa; me dije "este tipo es mi versión masculina!". 

La conversación me tenía fascinada, pero ese maldito ruido ambiente me tenía loca. Yo quería escucharlo mejor (aunque el ruido tenía el beneficio de tenerlo bien cerquita), así que le dije que nos cambiaramos al balcón para no gritar tanto. Ahí nos sentamos y seguimos hablando de perspectivas sobre el trabajo, la plata, los hobbies, etc. 

No duró mucho más la conversación porque tenía que volver al escenario. Mientras caminábamos de vuelta me bajó la sensación de que no podía ser sólo eso, yo necesitaba saber más de él y ese era mi momento. No lo dudé más y le pregunté si se tomaría un café conmigo durante la semana (por supuesto envolví la pregunta en papel de dulce, diciéndole que había sido una agradabe conversación y que si no le molestaba podíamos continuarla con un café). Él tan agradable aceptó y guardó mi número. Luego me envió el suyo y nos despedimos con un cariñoso abrazo, de esos que te das con los amigos más cercanos. Me fui con las piernas como lana... la verdad estaba tan nerviosa que no me daba para seguir en pie.

La semana que pasó después de eso no hubo mensaje ni llamada. "Este tipo se echó pa' tras", pensé. Tenía dudas si volver al siguiente sábado (el que acaba de pasar), pero al final igual fui. Me había pedido que le grabara un CD con las fotos que tomé de ellos, así que se las entregué y aproveché de recordarle el café. De nuevo para mi grata sorpresa, me dice que en vez de un café por qué no mejor nos juntamos a una sesión de fotografía. Esta vez de verdad que exploté de alegría en su cara (no me pude aguantar). Es que me parecía lejos la mejor idea de todo el planeta!

Hoy es jueves y no me puedo los nervios. Capaz que no me llame. Y en realidad si no nos juntamos no pasa nada. Sólo que me iré de Melbourne con la triste sensación de haberme perdido la oportunidad de conocer a la única persona en Australia con la que sentí una conexión desde el alma, la única persona a la que me hubiese encantado tener en mi círculo social para el resto de la vida, aunque sea como un buen amigo.

April 03, 2009

Otra faceta más?

A mis 29 años ya asumí que soy diversa y algo dispersa. En verdad es todo un dilema tener gusto y habilidad para tantas actividades. Yo pensaba que ya tenía suficientes facetas: publicista, bailarina, yogui, fotógrafa, cantante de ducha, artesana, costurera, joyera, profesora de niños, importadora de chocolates, computina… Se entiende la idea, ¿no?

Pues parece que no se acaban las opciones en este mundo. Y aunque disfruto el desafío de descubrir o aprender nuevas habilidades, también me la sufro; mientras más opciones, más difícil decirse por una. Pero éste no es el tema de hoy; mejor les cuento mi aventura del día martes.

Ustedes se imaginan a la Andrea más o menos en esta parada?!

Stop. Voy a retroceder unas cuantas semanas cuando Minerva y Gererd entraron a mi restorán y se sentaron frente al bar a trabajar en su laptop. De puro curiosa, y dado que habíamos cruzado ya un par de palabras, les pregunté qué hacían. Para mi sorpresa, su respuesta comenzó con un “somos bailarines y tenemos nuestro proyecto…”. Cómo les explico mi fascinación por el mero hecho de tener dos bailarines frente a mí!! Salí de la barra para que me contaran más de su proyecto y terminé ofreciéndome como voluntaria para lo que sea. Gererd abrió los ojos y un “Actually!...” se le escapó de los labios. Minerva me pasó su tarjeta y me pidió que le mandara un email con mis datos, pues yo podría ser de ayuda en una presentación que estaban organizando… onda Andrea Tramoya.

Al día siguiente les escribí, pero no tuve respuesta. Pasaron los días y las semanas, y nada. Supuse que no me necesitaban y les complicaba responder con un "Muchas gracias, pero no gracias". Casi tres semanas después, y a dos días de la presentación, me llego un mail de Minerva tan sólo enviando la información del evento y preguntando a qué hora yo podía ir. No me quedaba claro si necesitarían mi ayuda, pero de todas maneras le respondí que estaba disponible todo el día. Para mi alegría, me pidió que llegara a las 3pm.

Llegué a Gasworks Theather antes que Minerva y en el ratito que tuve para recorrer el escenario, me pareció que no tenía mucho donde aportar. Esperé sentada.

Cuando Minerva llegó me abrazó como si fuera su salvación. Y de hecho lo era. Me explicó que el manager con quien trabajan tuvo que viajar de urgencia a Sydney, y que yo sería de gran ayuda con un video… No entendí bien a qué se refería, pero le sonreí con entusiasmo.

Antes que me pudiera explicar mejor, llegaron sus alumnos, quienes presentarían su obra esa noche. Sentí algo raro en el ambiente, pues nadie hablaba. Minerva también dejó de hablar, y entonces me di cuenta que estaba rodeada de sordo mudos. (Comentario al margen, el día anterior me había bajado la necesidad de gesticular mi nombre con la mano, en el alfabeto de los mudos. ¿Por qué? Vaya uno a saber…)

Bueno, después de unirme al precalentamiento grupal, Gererd apareció. Con una gran sonrisa de oreja a oreja me agradeció estar ahí para ser la Encargada Audiovisual. AUDIOVISUAL! En otras palabras, figuré toda la tarde frente a un tablero lleno de perillas, un computador y equipos audiovisuales; desde mi pódium, frente a mí, los asientos y luego el escenario. Esta vez yo era Andrea, Ingeniero en Sonido.

Para que les digo cómo se me salía el corazón por la boca. De mí dependía una de las cosas más importantes de la noche y nadie me estaba instruyendo en el tema. Es más, en mí quedó la responsabilidad de conseguir todos los discos que se iban a necesitar (que hasta último minuto tuve que rastrearlos).

Después de casi dos horas de espectáculo, volví a respirar con normalidad. Y entonces vinieron las mil felicitaciones y los abrazos de agradecimiento. Las chicas que controlaba las luces estaba asombrada cuando le dije que nunca había hecho eso antes; me aseguró que hasta los mismo “expertos” se equivocaban, y que yo lo había hecho espectacular.

Y así terminó mi noche. Me despedí de Minerva y Gererd y emprendí rumbo a mi hogar con una nueva actividad en mi bolsillo.

January 13, 2009

Back in the backpackers lifestyle

Mis disculpas por no mantenerlos informados en los últimos días, pero llegó Enero y con ello mi mudanza de vuelta a un hostal, lo que me ha mantenido lejos de mi diaria conexión a internet. La razón de mi vuelta a un hostal es muy sencilla: parte de la condición de Mathias era desocupar la pieza durante enero, ya que su hermana vendría de vacaciones. Como yo no conocía Melbourne, ni St Kilda, ni el departamento, ni a Mathias, acepté porque podía ser una buena oportunidad para salir corriendo.

Ahora extraño un poco dormir en el silencio de mi pieza, pero estoy tan contenta en mi ultra bien organizado hostal Cooee St Kilda. Es rarisimo, pero me encanta vivir en hostales; como que la incomodidad me activa y además como menos (en solo tres días ya noto la diferencia con la ropa). Esta vez comparto pieza con otras 9 niñas, que rotan casi todos los días, pero ya me hice amiga de Eleonor (Canada) quien se esta yendo en este preciso instante a su propio flat (en la foto a mi derecha).
Aquí con mis ex roomates, bailando soul en mi segunda noche de hostal. Jaymee, la chica que esta a mi izquierda era lejos lo mas simpática del mundo; me agregó a facebook después que se fue y descubrí que es toda una celebrity criolla en las Islas Filipinas! Que tal! http://www.jaymeejoaquin.com/

Y ahora los dejo, porque el día está precioso y ya es hora de ir a la playita a buscar mi bronceado 2009. Pronto subiré fotos a facebook. Stay tuned!

January 03, 2009

Xmas Times

Celebrar la navidad es un evento que hace ya varios años no encaja conmigo. No le encuentro el sentido a ese estrés general por comprar regalos a medio mundo en forma tan poco espontánea, dejarse influenciar por la presión social que te lleva a regalar cualquier cosa con tal de no quedar mal. Y peor aún, todavía no me queda claro cuál es el motivo. ¿Por qué hemos de merecer regalos un 24/5 de diciembre?

Para ser sincera, cada año me gusta menos el ritual, pero es demasiado difícil no participar. Incluso estando aquí, rodeada de gente que apenas conozco, me fue imposible desligarme del "deber navideño". Pero, a diferencia de años anteriores, esta vez disfruté de una navidad muy espontánea y diversa, en que el motivo de reunión no fueron los regalos, sino la simple y pura compañía de los amigos. Aquí va una seguidilla de mis episodios navideños.

Lunes 22, 14:00 hrs, Toorak's Xmas Party: como todo buen empleador, Lincoln of Toorak, el centro de eventos donde a veces trabajo de waitress, organizó la fiesta de navidad y fin de año. Luego de comer comida fría y poco apetitosa, nos instalamos a tomar y cantar karaoke en el Play Station... adivinen quién dio barraca! (la foto todavía no la consigo, pero la pondré en cuanto la tenga)

Miercoles 24, 13:00 hrs, Xmas Eve: mi amiga Carlota (España) me invitó a almorzar con ella y sus amigos: Kiki (Taiwan), Mateo, Steffano y Massimiliano (Italia).

Miercoles 24, 19:30 hrs, Chilean Xmas: Mathias, Francisco y Yo nos reunimos alrededor de mi deshabrido pastel de choclo. No hubo regalos ni nada, solo un salud con vino tinto y la buena compañía de mis compatriotas.

Miercoles 24, 22:00 hrs, Xmas Eve: Max insistió en que debía unirme a su celebración, la cuál ocurría al otro lado de la ciudad, en la casa del hermano de su jefe (Oscar, Colombia). El pique no era menor, 1 hora en tram hacia el norte, pero dado que mi pastel de choclo no fue ninguna maravilla y mis partners no estaban muy prendidos, me largué no más. Llegué a la estación de tren pasado las 23:00 hrs, sin cachar cómo diablos haría para volver a mi hogar dulce hogar, pero ya estaba ahí y había que pasarlo bien no mas. En cuanto me recogieron nos fuimos a recorrer las calles para apreciar las Xmas Lights, y luego regresamos a la casa a jugar Uno .

Hasta ahí la cosa se veía medio color de hormiga. La señora del dueño de casa era un ogro, y Uno no era el juego favorito de nadie. Pero se me ocurrió preguntarle al parcito colombiano si tenían salsa. Ambos me miraron con cara de "se supone que deberiamos tener", pero antes que se pusieran a buscar, saqué iPod y nos fuimos con el playlist "Dancing Salsa".... no paré de bailar hasta las 7am! * Nota: esta no es la foto que me hubiese gustado poner, pero algo es algo. El es Mauricio, dueño de casa, hermano del jefe de Max.

Jueves 25, 9:00 hrs: Llegué a mi casa como zombie, pero no podía dormir a pata suelta, pues tenía que tomar el tram de nuevo hacia el norte para juntarme con Emma. En cuanto llegué hablé con mi familia, preparé la ensalada para el almuerzo, ordené un poco la cocina y me tiré en la cama a descansar... una hora más tarde desperté de un salto porque tenía solo 40 minutos para arreglarme y partir.

Jueves 25, 13:30 hrs, Aussie Xmas Day: me encontré con Emma en la estación de tren y partimos a la casa de su primo postizo, donde estaría el resto de su familia. Gran sorpresa cuando llegamos al lugar, era como estar en el Cajón del Maipo. Los familiares allí reunidos eran gente sobre los 38-40 años. Niños, padres y abuelos en versión australiana, hablando de cricket tal como hablarían en Chile de fútbol. Yo absolutamente perdida en la conversación, me dediqué a comer lento y responder "aha", "yeh", "jajaja". Después de almuerzo vino la entrega de regalos y sopresa de nuevo: habían 2 regalos para mi! Tragame tierra! (sorry, no hay registros fotográficos del encuentro porque me dio plancha.)

Jueves 25, 17:30 hrs, Aussie Xmas Day: después del café y un delicioso budín de pasas con helado casero, Emma me llevó a la casa de su mejor amiga a seguir celebrando. De nuevo estaba yo escuchando chismes y acontecimientos locales, pero esta vez ya no quedaba energía en mi cuerpo para el "aha", "yeh", "jajaja". La bateria se me estaba descargando en mala, así que después de jugar Uno, tuve que pedirle a Emma que me llevara a la estación de tren para regresar a mi añorada camita.

Viernes 26, 13:00 hrs, Boxing Day: Algo más renovada, desperté temprano para mi primer Boxing Day de la vida. Este es el día donde los australianos (al igual que los británicos) salen en masa a comprar las ofertas del mercado. Yo quedé impactada de ver las calles repletas de gente cargando bolsas; al parecer en estas latitudes no se piden tantos regalos para la navidad, porque después viene la locura del descuento. En mi caso, yo sólo quería encontrar mi regalito: parlantes para el ipod. Pero era tal la locura en la tienda que no me importó que no estuviera con descuento, cerré los ojos y pagué.

Después me junté con Max y Kiki para ir a la casa del primero a probar su tirumizú, que estaba exquisito! (me refiero al postre, aunque se puede decir lo mismo del chef, jeje).
Y hasta ahí llegaron mis aventuras navideñas. Lo que pasó después ya se los conté.

October 17, 2008

Time to dance!

Dedicado a Panchurrin.

Esta semana partí con mis clases en Mad Dance House, y con ellas mis horas de trabajo para pagarlas. Solo observen mi cara:


Lunes: Intermidiate Hip-Hop.
Partí toda chora con mis nuevos accesorios (zapatillas de jazz + polainas + peto deportivo) y una perfecta cola de caballo. Salí del hostal con una sonrisa de oreja a oreja... único que queria era que el mundo entero me viera (estúpido, pero es la verdad).

La clase estuvo bien, pero creo que el hip hop no es lo mio. Definitivamente me tiré a la piscina con la clase intermedia y más aún con hip hop. Resolución inmediata: próximo lunes me cambio a ballet.

Martes: Burlesque
Primer día de trabajo. Partí una vez más con cara de cumpleaños al Studio, pero con una pequeña incertidumbre acerca del trabajo en si... atender clientes, responder dudas, recibir pagos, inscribir gente, y todo en inglés! O sea, confío en mi ingles pero nunca tanto! En fin, llegué no más al lugar y me meti a la recepcion. Mis 2 adorables compañeras (foto) me saludaron con gran emoción (lovely!), pero no había tiempo para explicar nada, así que no tuve otra opción más que aperrar.

Me sorprendí hablando como si llevara meses en el studio! Atendí su buena cantidad de gente, hice todos los procedimientos de inscripción, e ingresé harto dinerillo en la caja registradora (by the way, gozé con el "ching" que suena cada vez que abres la caja, igual que cabra chica !). Pero lo mejor fue que todos me entienderon y yo le entendí a todos!!!!!!

Ah, la clase de burlesque fue una humorada (como diría la Catita). Lo pasé bien, pero no creo que vuelva a tomarla. No tengo las palabras adecuadas en este minuto describir el baile, así que averiguen ustedes lo que es.

Miercoles: Severe Strech and Intermidiate Jazz.
Dado que incorporé un par de clases en mi agenda, llegué un poco más temprano para limpiar salas. Tan sencillo como pasar la aspiradora en el camarín y los 2 estudios, y trapear el piso en el baño. Ambas clases fueron una nostálgica vuelta a mis días en Valero, pero sobre todo la de Jazz porque fue como revivir en cuerpo y alma las clases de Osvaldo. Pancho, te juro que tenía el mismo estilo acelerado y rígido, pero sácale la mala onda. Hubieses visto el calentamiento y las diagonales!! Un chiste cachar que la estructura de la clase es la misma aquí y en la quebrada del ají. Aunque debo decir que me flataron los ponches y los pas de bouree.

Jueves: Samba and Brazilian Funk
Una burla al ritmo latino. Esperaba algo tipo samba moderna, al estilo callejero, pero fue solo un vil intento de axe mezclado con el paso básico de la samba. Tomé la misma resolución de los lunes, me pasaré a ballet.

Sabado: Beginner Ballet and Technique Intense
Todavía no llega el sábado para contarles cómo me fue, es que no me aguanto de publicar este post. Igual voy a completar este pedacito el sábado en la tarde para que lo revisen después.

Me parece que estoy un poco exigente con mi evaluación de las clases, porque ninguna me satisface del todo. Es que Valero me puso la vara muy alta! Pero de todas maneras estoy feliz, disfrutando del baile y mi trabajo. Se nota?

UPDATED: Okay, la clase de ballet fue lejos la mejor de todas las clases. Disfrute todo, desde ponerme pantis y hacerme un tomate en el pelo, hasta completar un Port de Bras frente al espejo en primera posicion de pies. Creo que voy a tomar todas las clases que hayan de ballet, porque es lejos lo que mas me gusta... una lastima darme cuenta de esto entre los 24 y 28 anios.

October 10, 2008

I believe

I believe in life. There's nothing else but believing in what your own eyes can see and your heart feels. Mind's job is just a reaction to your instincts and it never helps to find out the truth. That's a fact.

I've said before that things just happens, you don't need to do any effort. Is about your will power, that pure desire, and letting things flow. Then it comes to you.

Here in Brisbane my days have been built by someone else. A week ago I was feeling lonely and stuck. I thought that staying was the worst decision ever, cos things were not happening as I wished. But instead of freaking out, I left all to the rest, to the people around, to the universe. And guess what! Suddenly I have this huge plan in front of my eyes and it fits perfectly. The story goes like this:

The day before yesterday I went to Govindas, a hari krishna restaurant, and once inside the building I saw a sign that said "Mad Dance House". The next minute I was upstairs with a dance classes timetable in my hands. That was enough.

Next day I went back and asked if I could work there to pay the classes and the girl said I had to email the owner of the place: Meg. Few hours later I had written to her and received her answer back asking me to meet her today.

What happened today? The answer is obvious... I've got the job and the free dance classes!!! All I have to do is work in front desk every tuesday and thursday, from 5:00 to 7:45pm. Sweet!

So after all this, I'm staying until december 20th, and if I find a good job during the mornings, I might stay until march.

You see?? This is how life happens... just believing in it.