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January 20, 2010

Chasing My Life: The Perseverance Stage

Había estado desconectada de la vida virtual para perderme en mi pequeño propio mundo. Evité por todos lados enfrentar mis autoexigencias, tormentos y frustraciones durante los primeros tres meses de vivencias en estas tierras sureñas. No quería llegar al momento de tener que reconocer que –a pesar de los buenos momentos y las buenas amistades logradas– cada vez me sentía más perdida e insegura.

Pero lo bueno que tengo es que cuando reflexiono sobre mis temas, me dedico a concho hasta que hago conciente el problema. Y en este sentido, mi pasadita por Chile me ayudó a aterrizar todos esos pensamientos y re-enfocarme antes de volver a territorio neo zelandés.

Sin más vueltas ni detalles (porque sencillamente no quiero hablar más del tema), doy paso a la re-inauguración de mi blog en su nueva etapa: la perseverancia que se requiere para perseguir mi loca vida.

October 29, 2009

Back on the track

Pucha que fue dificil llegar a Wellington, pero lo logré. Primero LAN cancela mi vuelo y me cambia para un día antes. Después la partida se atrasa 40 minutos, lo que me deja con los nervios de punta pensando en mi conexión a Wellington. Luego llego a Auckland a las 4am y me encuentro con que Jetstar ha cancelado mi vuelo también! Me dicen que me pueden mandar a las 13 hrs pero finalmente consiguen subirme en el vuelo de las 11:45 hrs. Una vez en el aeropuerto de Wellington, tomo un shuttle (un taxi-van) que me lleva dos veces al hostal equivocado. Lo insólito fue que tuve que sacar mapa para mostrarle al conductor dónde tenía que llevarme!

Pero todos los inconvenientes y malos ratos pasaron al olvido en el momento que divisé Wellington desde el aire. Se mueren lo bonito que es, aunque debo reconocer que no se compara con Melbourne. Es una ciudad de mucho cerro, todos poblados de casas al puro estilo sureño. Es como una mezcla entre Valparaíso (por los cerros) y Valdivia (por la arquitectura).

El clima aquí parece que será todo un tema. Nada de brisas refrescantes como en Santo Domingo, aquí la ventolera es heavy... por algo lo llaman Windy Welly. Incluso me contaron que en algunas épocas tienen que poner barreras para que los peatones puedan sujetarse. Me imagino que lo único bueno de esto será tomar sol en pleno verano sin sentir una gota de calor.

Pero bueno, me imagino querrán saber de mi llegada. Para ser honesta, la experiencia en Australia me dejó seca y ya tengo todos mis trámites listos: tengo celular con plan anual; tengo banco con cuenta corriente, cuenta de ahorro y tarjeta de crédito; ya me hice miembro de la biblioteca y saqué mi primer libro (Memorias de una Geisha, que hace rato quería leer). Además, en cuanto entré a mi pieza, reorganicé mis cosas pensando en una estadía larga, así que ya tengo todo a la mano. También fui al super con mis bolsitas reutilizables y compré comida para la semana. Y bueno, lo único que me queda es conseguir una pega, para lo cual estoy bombardeando las vacantes que hay en gobierno (Wellington es principalmente eso).

Y ahora me despido porque tengo que seguir postulando antes que se me acabe el crédito de internet. Pero los dejo con esta foto que tomé del City Gallery... me recordó ese comercial de las pelotas saltarinas de Sony Bravia.

Speak to you soon! xx

It's a Small World After All

Heme aquí, de vuelta en territorio oceánico y sin haber escrito un blog sobre mi pasada por Chile. Siempre tuve en mente hacerlo, pero nunca la inspiración suficiente. Lo raro es que bastó con sólo subirme al avión para tener el título de este primer post... 

Mi estadía en Santiago fue muy grata; no hay mejor muestra de cariño que todas esas caras desfigurándose de alegría por mi inesperada llegada. El regaloneo de la casa también fue muy bien aprovechado, a pesar que en un principio me chocó un poco volver tanta comodidad. Lo que fue más intenso aún fue volver a mi rutina de antaño y sentir que todo volvía a ser igual, que mi año por Australia se había esfumado. Era como lógico, pero en mi idealizada idea de visitar Santiago, pensaba que el día a día sería muy parecido al ritmo y estilo de vida que aprendí por estos lados. Pero la cosa no fue tan así, y una de las principales razones la descubrí en el vuelo que me trajo hasta acá: se llama factor sorpresa; algo que ocurre en Santiago, pero no todos los días.

Yo por suerte tuve mi cuota de sorpresas, de esas donde uno dice "el mundo es demasiado chico" y "cómo tanta sincronía" (porque nada es coincidencia). Para hacerla corta, aquí va el resumen de los hechos:

1. Le escribo a mi ex-jefe por si tenía algun proyecto donde yo pudiera ayudarlo por 2 meses. Respuesta: "me vienes como anillo al dedo". Resultado: 35 horas de trabajo semanal a partir de mañana mismo.

2. Al par de semanas le llega un correo electrónico a una compañera avisando que una nueva persona ha sido contratada en la empresa que contrata el servicio de call center. Resultado: María José Swett (mi amigui de la universidad) es la nueva supervisora de Followup. Al margen: con la Coté no nos veíamos hace harto rato, así que nos pusimos las pilas y nos juntamos varias veces aprovechando que las oficinas estaban cerca.

3. Me subo al avión y me siento al lado de un brasilero, pero al rato llega un señor señalando que ése era su asiento. Tenía toda la razón, yo me había equivocado, pero el señor insistió que me quedara ahí, que él se podía sentar en el mío. Yo le insistí de vuelta hasta que finalmente me cambié. Pues bien, al sentarme en mi nuevo asiento conocí a mi compañera de vuelo, quien era nada más ni nada menos que la flatmate de un antiguo ex de la Coté (quien también iba en el avión, sentado más adelante).

En conclusión, mi misión en Chile era reactivar la amistad con la Coté, no creen? Igual heavy!

August 31, 2009

This Summery Winter of Mine

Este veraniego invierno está a punto de terminar. Estoy a tan sólo veinticuatro horas de partir y los 22 a 28 grados en Sydney fueron el toque perfecto para disfrutar las últimas once semanas de esta travesía australiana.

Si he de describir mis días en Sydney, prácticamente todo se reduce a The Orginial's Backpackers, mi hostal y hogar. Hice tanto, dije tanto, pensé tanto, soñé tanto, reí tanto, conocí tanto, me aburrí tanto, dormí tanto, comí tanto, bailé tanto, canté tanto, limpié tanto, que me fue imposible sentarme a escribir. Pero hoy no saldré de mi cuarta pieza hasta que termine de plasmar en palabras las vivencias que llenaron mi corazón y espíritu de alegría.

A pesar que la principal actividad en este hostal es comer, tomar, trabajar y dormir, yo siento que hice muchisimo más que eso. Las personas y situaciones que se cruzaron en mi camino durante este período me trajeron más de una cuestionante, una emoción, una perspectiva o una decisión.

Comenzando por Kate, Natalie y Kathrin, quienes fueron mis hermanas de habitación practicamente desde la primera semana. Cada una con ritmos de vida y estilos de organización totalmente distintos, pero todas con un gran corazón y mucha disposición a hacer de nuestra convivencia una grata experiencia. Fue reconfortante sentir que entre las cuatro nos cuidamos día a día, preocupándonos del descanso de cada una, respetando nuestra individualidad, compartiendo lo máximo posible, confiando en la bondad detrás de cada intensión, siendo generosas y comprensivas.

Entre las muchas historias que tenemos juntas, las inolvidables son: las 3 piezas que tuvimos: 14, 22 y 10; las pertenencias perdedidas de Kate cada día; los turnos nocturnos de Kathrin; mis aventuranzas amorosas con la sangre inglesa (de preferencia); los chocolates comunitarios de Natalie; la lentitud de Kate y sus eternos atrasos; mi locura por la saga Twilight y cómo logré traspasársela a varias de las niñas que pasaron por la pieza 14; las infaltables noches de Master Chef, Grey's Anatony y So You Think You Can Dance; y nuestro anhelo en común: encontrar un pololo!

El tema con los franceses fue el opuesto. Por alguna razón, la tropa de franchutes hicieron grupo aparte y prácticamente no le dirigían la palabra al resto de habla inglesa. Fue dificil interactuar con ellos en los espacios comunes, pero fue fácil eliminar del radar social a casi la mitad de los viajeros de estadía permanente. La excepción a la regla fue Anne-Claire, una francesita de pelo crespo, con la que tuve buena onda desde el primer día, pero nunca logramos descubrir si nos conocíamos de antes o no.

Como siempre, el clan inglés-irlandes-holandés-alemán me trajo todas mis alegrías y una que otra angustia. Con personalidades y acentos muy diversos, este grupo se transformó en mi familia. Gente con la que desayune/almorcé/cené a diario, salimos de carrete dos o tres veces por semana, vimos películas hasta el cansancio, y conversamos de las tonteras más fomes por falta de creatividad y elocuencia.

De la interminable lista de historias con ellos, las memorables son: la racha de accidentes y enfermedades que tuvieron Debs, Lorna y Aoife; la noche que Ali se enojó con Gary y Dan después de encontrar el frigobar de la pieza arriba de su cama (el jueguito entre los tres se escapó un poco de las manos); Colin y su fanatismo por el buceo libre; las fiestas temáticas para cada ocasión importante y Ulli contando puntos del programa Weight Watchers.

Siendo éste mi último día, me voy contenta de saber que todos mis cambios de planes fueron la mejor decisión. Este mes adicional en Sydney fue intenso, lleno de emociones y mucha risa. Me rodee de gente que -sin darse cuenta- me ayudaron a crecer como persona, a ser más y más tolerante y, definitivamente, a mejorar aún más mi inglés.

Ahora comienzo otra etapa de vida. Nueva Zelanda será de seguro muy distinto, menos cemento y más naturaleza. Menos gente y más tranquilidad. No tengo muchas expectativas, porque no tengo idea qué experiencias me esperan, pero estoy segura -como siempre- que todo tendrá su razón de ser.

Hasta pronto!

July 23, 2009

Perfect Days

Existen tipos de perfección de toda índole: emocional, laboral, social, recreacional. Pero cuando cada una de ellas llega a su pick, entonces uno debería experenciar tal nivel de felicidad, que podríamos considerarla –en términos terrenales– como la perfección máxima alcanzable. Yo parece que ando volando en esa perfección estos días, y me tiene con una sonrisa que no se arruga ni con limón.

Partiendo por lo laboral; mis expectativas en Sydney eran bajas, muy bajas. No pensaba trabajar más allá del cleaning en el hostal. La idea era solo mantener un ingreso mínimo para alimentarme y ya. Sin embargo, la inocente sugerencia de la Angeles me hizo cambiar todos mis planes para el siguiente mes. Así es como decidí quedarme hasta Septiembre para ganar lucas en vez de gastar ahorros en Nueva Zelanda mientras espero la working holiday visa. Y tal como siempre (fuerzas a mi favor), no me costó nada encontrar un buen empleo. Desde hoy, formalmente, he sido contratada para vender puerta a puerta productos frescos y 100% naturales, recogidos directamente de los Aussie Farmers, o sea los granjeros australianos. Es el concepto de volver a tener un lechero, pero que reparte leche, huevos, queso, pan, fruta y verdura. En todo caso, yo no soy el Milkman; yo sólo ofrezco el servicio y tomo órdenes de compra.

Pero no todo el plata. El tema social era otro punto importante. En verdad amo este hostal y su gente. Me daba como pena dejar mis tres amiguis de room y el resto de amigos que purulan aquí desde ya varios meses. Todos se pusieron contentos cuando llegué con la noticia que prolongaría mi estadía, y eso me hace más feliz aún.

En terminos recreacionales, voy a ser sincera... la cuota de actividades semanales es baja. Pero eso no quiere decir que no es perfecto. Al contrario, no hay nada que me haga más feliz que difrutar mi día por el mero hecho de existir. No tengo por qué tener un plan cada mañana, no necesito salir corriendo fuera del hostal. Me basta con hacer todas mis tareas cotidianas con tranquilidad y fluir con la dinámica del hostal. Si hay panorama, bien; sino, bien también.

Por supuesto, toda esta felicidad que ahora irradia por los poros, llegó a la perfección emocional con un inesperado ser humano de ojos azules y acento inglés, característico de la zona de Manchester. Tal como puse en mi status en facebook, es incluso más perfecto que Edward Cullen, porque no es posesivo ni obsesivo con protegerme. Han pasado sólo tres días desde que nos conocemos mejor, por lo que no debería estar adelantando nada; ya me ha pasado esto de entusiasmarme con algo/alguien y después me quedo con cuello. Pues parece que no aprendo, porque no me aguanto las ganas de contar que se llaman Daniel (Dan) Hudson y es lejos el más guapo del hostal. Lo mejor de todo es que no tiene ningún problema en reconocerme que esta vuelto loco por mí (jamás en la vida me lo había dicho así, si es que alguna vez alguien lo estuvo a ese nivel).

Daba la casualidad que cuando recién llegué, obvio que me fijé en él (es que es muy rico), pero inmediamente lo clasifiqué como el clásico arrogante que se pasea de una mina en otra cada semana. Una grata sorpresa darme cuenta que estaba rotundamente equivocada.

Ya basta. No debería estar escribiendo tanto... estoy segura que la voy a cagar en un par de días y pronto empezará a evitarme. Por lo menos estoy preparada para eso. Y ahora me voy a dormir, porque mañana es mi segundo día de Opera House!!!!

July 07, 2009

I've been busy with the thinking

Me rindo! No puedo evitar esto de escribir haciendo referencias de tiempos. Hace rato (ven, a esto me refiero) que estoy tratando de escribir este blog, pero ninguna frase inicial me gusta. El otro día (de nuevo!), vagando en mis pensamientos de escritora, me di cuenta que siempre caigo en el detalle de los horarios y cualquier otra forma de referencia temporal. No se si les pasa lo mismo, pero después de 77 blogs, ya me empieza a molestar. Ni siquiera este párrafo logró capear mi inconsciente narrativo, pero por lo menos escapé de mis repetidos comienzos. Veamos como sigo.

Mis días en Sydney van muy bien. Para mi sorpresa, he tenido más actividades de las que pensé planificar. También, más días soleados de los que esperé de un invierno en el sudeste australiano.

A pesar que extraño un poco mi cama dos plazas y la conveniente privacidad mi pieza en Melbourne, vivir en este hostal me encanta. Incluso podría considerarlo mi pequeño hogar: pasearse en pijama, no importando cuán "impresentable" me puedo ver, es una buena referencia.

Otra cosa que me tiene contenta, es que finalmente conseguí que me dieran trabajo aquí mismo. El sábado fue mi primer día. Tengo que limpiar los diez baños y ordenar la cocina en dos horas. Es trabajo duro, no tanto por las cosas desagradables de limpiar, sino más bien por todos los detalles de los que hay que preocuparse en tan poco tiempo. Sin embargo, me anima pensar que por lo menos voy a poder llegar con algo más de plata a Nueva Zelanda.

Sobre la vida social; fuera de estar en permanente contacto con mis dos primas, tengo en mi pieza tres alemanas y una inglesa que se han transformado en mi familia temporal. Me gusta observar que tenemos una dinámica de hogar, preocupándonos de saber qué planes tenemos, coordinando los horarios de comida, animándonos a salir de vez en cuando, incluso lavando ropa todas juntas.

En resumen, mis quehaceres de hoy en día son básicamente trabajar en el hostal y hacer vida social. Pero hay un asunto mucho más importante que ocupa mi cabeza y tiene que ver con mi vocación y proyección profesional. Por eso me he dedicado a descifrar y darle forma a las cosas que quiero hacer y cómo lograrlas.

La proyección profesional ya la decidí hace rato. Eso de entrar en la industria del cuidado del medioambiente me motiva más que demasiado. Pero mi vocación, como siempre, es algo que fluctúa según la estación del año, lo que me trae una horrible sensación de impotencia. Cuando caí en cuenta de ello, entendí que tenía que definirla de una vez por todas. La buena noticia es que creo que por fin la aterricé y me hace completo sentido: sonrían todos, porque quiero dedicarme a escribir el resto de mi vida.

Entonces ahora que junté peras con manzanas, me veo escribiendo tanto en mi vida laboral como en mi vida personal. Algún día llegaré a escribir una novela romántica, pero por ahora empezaré con un breve ensayo sobre mi visión del calentamiento global y el cuidado del medio ambiente, esperando que eso me ayude a encontrar un trabajo en Nueva Zelanda en el que me dedique a investigar y preparar material educativo.

Tengo fe que esta vez no voy a cambiar de idea y que voy a encontrar lo que busco. Pero si mi destino se niega a dármelo, entonces aplicaré plan B: fotógrafa de flora y fauna alrededor del mundo. No es mala idea.

May 09, 2009

Breathing the life back again | First story

Me doy cuenta que si mi vida no tiene sobresaltos, me aburro demasiado! Esta semana estuvo cargada de sorpresas que me devolvieron la alegría al alma. Claramente faltaba algo que me reactivara…

Parto por el lunes, cuando salí tempranito al banco con mi cute little umbrella bajo el brazo. Blanco, hecho con tela de algodón encerada, vuelitos por el borde y costuras en hilo que le dan su toque. Para una mejor idea, imaginen una mujer de la época colonial con su vestido englobado color crema. ¿La ven con una sombrilla abierta apoyada en su hombro? Bueno, esa misma tenía yo, pero con la doble funcionalidad paragua-sombrilla.

Entonces entro al banco y saludo a la ejecutiva de Atención al Cliente que está parada todos los santos días dándole a la bienvenida a cada ser humano que entra. Como siempre, me desea los buenos días y luego agrega un “what a breautiful umbrella!”. Yo muy orgullosa salgo del banco radiante. En verdad amo mi paraguas como si fuera mi hijo. Pienso en que mi mamá se va a enamorar del él y probablemente termine por regalárselo cuando nos encontremos en Sydney.

Entre las fácil 20 personas que me han hecho comentarios de Paraguitas, la que se lleva el Oscar es una mujer que, manejando por el centro-centro de Melbourne, frenó apenas me vió, bajó la ventana y gritó “I LOVE YOUR UMBRELLA!”. Creo que fue en ese minuto cuando más me enamorada me sentí de Paraguitas.

Volviendo al día lunes. Después del banco, tomé mi bus para ir a la casa de Natalia a cuidar a sus bebés (Tote de 2 y Tita de 1). En el camino me puse a leer The Weather Makers, de Tim Flannery (excelente libro por si les interesa estudiar sobre el cambio climático). Concentrada en las distintas capas que componen la atmósfera, de repente caché que ya estábamos en mi parada. Cerré el libro y salté por la puerta a la calle. Se cerraron las puertas, el bus partió y al tercer paso casi se me sale el corazón. Olvidé a mi HIJO en el asiento y cada vez se alejaba más de mí.

Esos 10 segundos que siguieron eran el dilema si correr tras el bus hasta el siguiente stop (y llegar tarde al babysitting) o resignarse a darlo por perdido. Yo no podía dejarlo ir así no más, pero correr parecía ser una opción inútil, porque ni aunque tuviera todo el tiempo del mundo, jamás alcanzaría al bus. “Australia es un país del primer mundo y algo se tiene que poder hacer”, pensé. Me acerqué al panel de recorridos y horarios en el paradero, “tiene que haber un teléfono”. Llamé y por poco le lloro a la niña al otro lado de la línea. Amablemente me da otro número de teléfono. Vuelvo a marcar, mientras miro cómo a lo lejos Paraguitas sigue su camino sin su madre. Me contesta una mina que apenas le entiendo. Con algo de esperanza le explico lo sucedido y me dice que las “lost properties” llegan en la noche, así que debo llamar al día siguiente. Insistí preguntándole si era posible avisarle al chofer (países primer mundistas deben estar conectados por algún sistema computacional, digo yo). Imposible, no se puede, tengo que entregarme y rezar por la honestidad del ser que ponga las manos en mi bebe.

Next day llamé y por supuesto la respuesta fue negativa. OBVIO! Por muy desarrollado que sea el país, la tentación de quedarse con un bello paraguas es demasiado alta. Cagué no más!

Triste muy triste, en la tarde tuve que volver al banco a depositar más $$. Y ahí estaba doña Atención al Cliente. La saludo y le digo “Remember my umbrella? The one that you liked so much?” Ella asiente. “Well, I’ve lost it. Took a bus yesterday and left it inside!” La cara de pena que le puse parece que le afectó, porque acto seguido me dice “Oh no! That’s terrible! But, would you like one of ours?” Y entonces me lleva a una oficina y me regala un tremendo paraguas del Commonwealth Bank, uno que parece quitasol!

De nuevo salí radiante de mi banco. No tanto por tener paraguas nuevo, sino más bien por lo genial que es la vida. Ser testigo de cómo el presente le da sentido al pasado. También la generosidad de las personas es algo que disfruto en plenitud; sentir la entrega desinteresada (aunque le haga publicidad a mi banco en un día de lluvia) es una sensación que aquí se vive mucho más seguido que en Chile y me encanta!

Bueno, esta es una de las historias de la semana. Lean esta primero y luego escribo las otras dos.

Abrazos, besos, y no se olviden que es urgente aprender a ahorrar agua (Chile es la segunda o tercera zona más grande del mundo en sufrir de sequía producto del calentamiento global, y eso ya está sucediendo. Acuérdense no más del último invierno… cuántas veces llovió? Cuántos días fueron realmente helados? Que yo recuerde, fue el invierno más agradable de todos). Cuento con vuestra astucia!

May 03, 2009

Moving out | Moving on.

Primero se me fue Cathy. Tiempo después, la Anita Manetti. Luego Tinka, Plessey, Lorraine & Sharon. Y ahora, Rach. Esos personajes que con su alegría y entrega me hicieron sentir alguien importante en sus vidas. Todos ellos hoy están a kilometros de distancia y Melbourne ya no es lo mismo sin su presencia :(

Es un poquito triste, porque todos los días camino por la ciudad y siento que alguno de ellos me falta. Pero la vida sigue su curso, y eso es lo que este país de backpackers me ha enseñado: nada es imprescindible, nada es para siempre. Es un tipo de desapego emocional que aminora drásticamente las angustias frente a la pérdida de alguien/algo querido.

Es así que yo también tengo planes para mí. Me voy de Melbourne a fin de mes.

Si me preguntan qué pensaba yo hace 4 meses atrás sobre mi futuro, les hubiese dicho que no me movía de St Kilda (mi barrio) ni cantando. En verdad Melbourne es la ciudad más práctica que conozco. Me hace la vida demasiado fácil! Todo, absolutamente todo lo que necesito a no más de 10 minutos caminando: supermercado, banco, correo, discoteques, bares, restoranes, cafés, playa, jardín botánico, trabajo, biblioteca, internet, lavandería, peluquería, ropa, compañía de telefonía celular, y amigos! Qué más se puede necesitar? Ah! Clases de yoga (si hubiese querido pagar, claro), Mc Donald's, abogado para reclamar impuestos, masajes de relajación, gimnasio, teatro, botillería, agencia de viajes y cine. Y si quisiera llegar más lejos, tengo bus y tram a exactamente 2 minutos. El tren esta a 15. O sea, nada más papaya!

Pero tres situaciones me hicieron evaluar la posibilidad de dejar Melbourne. La primera; la Mamá y la Cata se tomarán vacaciones en Junio y van a aterrizar nada más ni nada menos que en Sydney. La segunda; mi prima Carolin Cacao (pariente numero 1.3.2 para situarlos en el árbol genealógico) está instalada en Sydney hace casi 2 meses y añoramos vivir juntas hace mucho rato. La tercera; tenía que ponerle fecha a mi pasaje de regreso antes que terminara abril, lo que me obligaba a visualizarme en New Zealand y quién sabe si de vuelta en Chile después.

Finalmente, la ecuación que surgió fue como la tabla del 0, en que "nuevas posibilidades" tiene la misma propiedad de anular cualquier número, por muy grande que sea.
Pero como a mi nada se me escapa, y siempre todo tiene que encajar, mis futuras posibilidades están más o menos planificadas y justificadas. Entonces así va la cosa:

- En junio voy a buscar a la Mamá y la Cata a Sydney, dejo mis maletas con la Caro y partimos a recorrer la Costa Éste por 2 semanas.
- Al volver, me voy a vivir con la Caro por 1 mes y medio. De ella pretendo aprender sobre diseño de páginas web y algo de ilustración. Yo a ella le enseñaré de calentamiento global y cambio climático. Y en el complemento de las dos áreas, esperamos hacer crecer su proyecto www.dontstop.cl
- Luego, en Agosto llego a Auckland, donde tendré 2 meses para recorrer un poco y buscar mi trabajo ideal en la industria del medio ambiente.
- En Octubre postulo a la visa Working Holiday de NZ, y luego parto a Fiji en espera de recibir la visa.
- Y entonces, en teoría, vuelvo a NZ para quedarme otro año.

Ahora, si no me resulta la Working Holiday, estoy frita! Voy a tener que pagarme otro pasaje de vuelta a Chile... a no ser que aparezca un australiano o neo zelandés que me ofrezca la luna, el sol y las estrellas. Ahí veremos qué pasa.

April 04, 2009

Chase me, not my rollers

Llevaba ya varias semanas pensando en el concepto de mi blog: nombre, diseño, colores, tipografias, etc. Habían detalles que me molestaban un poco, como que lo sentía muy cuadrado, demasiado ordenado, con un fondo muy fome detras de los blogs. Pero sobre todo, me molesta el tema de los patines (rollers), y aqui el por qué este blog desde ahora en adelante se llamara Chasing My Life.

Chase My Rollers tenía relación con mi gusto por patinar. El juego de palabras era entretenido pues "Persigue mis Patines" también aludía a que ustedes, desde Chile, podrían perseguir mis historias. En la época cuando empecé a diseñar el blog, antes de llegar a Australia, mi objetivo era praticar y practicar hasta lograr movilizarme como si anduviera en bicicleta. Pero resulta que me bajo todo el nervio las veces que me puse los patines; si me saco la cresta aquí, no seria muy chistoso. Asi fue que dejé de patinar, pues las probabilidades de riesgo no son bajas.

Por otro lado, ya se habrán dado cuenta que mis temas hoy en día son la fotografía, el blog, la música, el medio ambiente, la danza y la gente. Pero hay muchas más cosas que revolotean a mi alrededor, y varias de ellas me siembran una inquietud en mis permanentes cuestionamientos: vocacionales, amorosos, éticos, etc.

Chasing My Life creo que define mejor el concepto de este blog que, en el fondo, esta narrando esta intensa búsqueda por descubrir qué quiero hacer de mi vida.

Y con este nuevo diseño los dejo hasta el próximo blog. Espero no se cansen de "perseguirme"! :bye:

January 23, 2009

An awesome day!

Por la cresta que estoy feliz! Por fin vuelvo a respirar esa alegría que no sentía desde que dejé Brisbane. Volvió a mi esa confianza en el destino; la profunda certeza de que todo saldrá mejor de lo que espero. Y más aún, vuelvo a tener panoramas, planes y metas que me levantan cada día más temprano.

Es todo tan tonto, pero tal como les comente en el blog anterior, desde que estoy en el backpacker me he puesto mucho más organizada y productiva. Creo que en el afán de sociabilizar, es que me armo panoramas tratando de por lo menos juntarme con alguien, aunque sea un ratito. Pero hoy fue el apogeo máximo!

Siendo hoy mi día libre, comencé la mañana llamando al seguro médico pues creo tener otitis desde el martes. Luego quemé calorías durante casi 2 horas en el gimnasio. Renovada y fresquita, volví a mi hostal para ubicar la dirección de la clínica donde mi seguro medico tiene convenio. Veloz como un rayo, aproveché de tragar un poco de tofu y leche de arroz (mi mejor descubrimiento) y salí. Una vez en la clínica, paz y tranquilidad a la espera de mi doctor. A las 6 de la tarde partí de regreso a St Kilda, con un dudoso diagnóstico y unas gotitas para la infección (en Chile me hubiesen examinado harto mejor creo). En el camino hable con Pedro, Juan y Diego pues mi plan era ir a St Kilda Night Market, ojalá con alguien más. Resultó que Carlota andaba cerca, así que apañó inmediatamente. Además Lisa –que la conocí en Brisbane– venía recién llegando a Melbourne y quería juntarse conmigo.

Nos juntamos las tres y caminando por el sector fuimos interrumpidas por una pareja de chilenos que me escucharon hablando castellano con Carlota. Anita nos asaltó con preguntas sobre cómo y dónde conseguir trabajo, dónde y cómo conseguir departamento, y millón de otras preguntas sobre la vida en Australia. Al poco rato nos intercambiamos teléfono frente a la posibilidad de vivir juntas más adelante, cuando se me ocurre preguntarle dónde estudió…

- “Comercial en la PUC”, me dice.
- “Ah! Y cuándo saliste?”, Le pregunto tratando de calcular su edad.
- “Recién”
- “Entonces debes conocer a mi hermano!”
- “Cómo se llam…”
- “Nicolás Celedón…”
- “No te puedo creer que Nicolás Celedón es tu hermano!”, interrumpe un exaltado Andrés. “Qué onda con su polola argentina?! Lo último que supe es que estaba re complicado”, continua con una cara entre asombro y copucha.

(Nico: te suena Andrés Vittori??? Que a propósito, tuvo el privilegio de ver el partido de Fernando González contra Hewlet, invitado por un amigo en común que hoy comparte pieza en el hotel con el mismo González. Bueno, Andrés te manda saludos!)

Después de mucho cacareo, comenzamos a caminar por la popular Acland St., cuando al rato se nos cruza Giorgio de la mafia italiana y su amigo. La pobre Lisa ya no entendía nada, y yo no podía más de la felicidad social, ja! Entre medio, me llegaban textos de Chris (a.k.a Peter Pan) a quien conocí en el hostal, y de Maria (amiga de Yanula, la ex pareja de Tinka, mi alumno de español) con quien salimos a bailar salsa el domingo.

Con tanta gente me empecé a enredar y Lisa se puso media reclamona porque no entendía español, así que resolvimos despedirnos, quedando sólo Lisa y Yo sentadas en un restaurant de comida italiana.

Para rematar la noche en sociedad, Tanja (hermana de Mathias, la que ocupa hoy mi pieza) se dejó caer en el restaurant. Y ya de regreso a nuestros respectivos hogares nos encontramos con Marieka (polola de Mathias).

Y así concluye el día más entretenido de todos! Después de este episodio, no tengo dudas que mi cumpleaños va a ser bien celebrado y Tasmania no será para nada un viaje solitario.

December 29, 2008

Homeless for 3 days

Antes de narrarles mis variadas actividades navideñas, tengo algo mas entretenido que contar. El día viernes 26, luego de una tarde de shopping y tiramizú casero, corrí de regreso a mi hogar para tirar mis cosas y partir más livianita a Lolas Tapas. Al cerrar la puerta de entrada, me dieron ganas de usar el baño, así que entré y volví a salir rapidito...
... dejando olvidado a Mister Mike y su trio de llaves, lo que me convirtió inmediatamente en otra homeless más en Melbourne (suelen haber backpackers que, por falta de trabajo, pechan sofá en casas de amigos por varias semanas).

He de explicar que en ese mismo instante no me preocupé mucho y le dejé un mensaje a Mathias en el buzón de voz. Sin embargo, al ratito me acordé que'l chicoco se había ido por el finde con la pierna y no volvería hasta el domingo. Dada la situación, no tuve otra opción que recurrir a la táctica backpacker. En mi afortunado caso, conseguí techo con mi amigo italiano, el mismo que preparó el tiramizú mencionado anteriormente.

A pesar de lo incómodo que puede ser vivir durante 3 días con la misma ropa, sin mis productos personales de aseo, sin mi hermana tecnología ni mi sagrado desayuno, les digo que me entretuvo bastante la situación. Al final, lo único imprescindible es un colchón bajo techo y una ducha por la mañana; para el resto uno se las arregla.

October 25, 2008

6 hours later...

Parece que en mi último blog invoqué alguna fuerza activadora, porque 6 horas después de escribirlo ocurrió lo obvio (no sé por qué siempre tuve la sensación que sucedería): una esguince en el tobillo y una visita a The Wesley Hospital al día sub-siguiente.

Figuraba en mi segunda clase de Jazz Dance del día, un tanto entusiasmada con el ejercicio a realizar: pase, chassé, tendú, galoppe, galoppe. Era lejos el ejercicio más cercano a lo que haciamos en Valero y quería hacerlo bien, muy bien! Pero la euforia duró exactamente 10 segundos, porque en el 2do salto me desplomé de golpe en el suelo, tras pisar con el canto externo del pie derecho. No se imaginan el DOLOR!

Desde ese preciso instante en adelante ha sido bastante difícil esto de lesionarse viviendo en un hostal de 5 pisos y rodeada de viajeros que en el fondo no les importa un carajo la vida de los demás.

He saltado en un pie por todo el hostal en busca de comida, compañia, baño y entretención. Todos me han preguntado qué me pasó, pero nadie ha ofrecido su ayuda, excepto Mehrtash quien esta mañana me dió su número de celular para que lo llame si necesito cualquier cosa. Pero en general, a quienes le he pedido un favor, he tenido que hacerlo con la misma cara del gato de Shrek, de lo contrario no conseguiría nada de nada. Y justamente es en este tipo de situaciones cuando te das cuenta con quienes puedes contar o no.

Chris: me cayó del cielo justo cuando venía de vuelto del Studio. Sin dudarlo partió a comprarme hielo. Pero fuera de ese favor, sé que no puedo contar con él para nada más.
Jocelyn: necesitaba sacar plata del cajero y sólo podía confiar en ella, pero sabía que no contaba con su disposición. Al final igual le pedí, y lo hizo a pesar que en su fuero interno se moría de lata.
Tom: él ha sido mi diaria compañia y entretención. Cada vez que me ve sentada en la terraza leyendo o escuchando música, se me acerca a conversar. Ah! Estamos hablando del Gordito que conoci la otra vez!! Parece que la ayuda es mutua (connecting the dots again, Pancho).
Mike: ayer escribí un borrador de este post y en esta parte venía una tremenda oda a Mike, pero esta mañana me enteré de su descarada mentira, así que sólo mencionaré que gracias a su buena disposición (o incapacidad de decir "no"), pude contar con 48 horas de atención personalizada, servicio de alimentación, compras en la farmacia, préstamos monetarios y compañia al hospital. Pensaba que él era la excepción a la regla en este mundo de backpackers, pero nada de nada... son todos iguales.

En fin, asi están las cosas. No puedo pisar por lo menos durante 1 semana, asi que tendré que quedarme un poco más de lo que quería... por algo será!

October 22, 2008

Running out of stories

Se me acaban las historias. Brisbane se apagó. Se nos han ido tantos amigos del hostal que ahora parece desierto a pesar que siguen llegando nuevas personas.

Anoche fue casi triste. Los que todavía purulamos por los pasillos nos mirábamos con cara de aburridos sin saber qué hacer o para dónde ir. En 4 días se fueron Jen, Dan, Tara, Bary, Zara, Jamie Girl, Kate, Tommy, Thomas, Julia, Shana y Kate. Y considerando la tropa irlandesa que se fue hace ratito, en total desaparecieron 17!

Quedamos aquí los que trabajamos y los flojos que quisieran un trabajo pero hacen re poco esfuerzo: Chris, Frank, Jamie Boy, Nichola, Max, Jocelyn, Dave, Tom, Mehrtash (Mac pa los amigos), James y Yo. Pero parece que yo también emprenderé rumbo... no se por qué siento que Melbourne es mi ciudad y me la estoy perdiendo, y la verdad es que solo me estoy quedando por las clases de danza, cosa absurda porque obvio que encontraré clases en Melbourne también.

October 04, 2008

First week in Brisbane: confused again

Llegué a Brisbane hace una semana para instalarme en uno de esos hostales masivos, donde nunca terminas de conocer gente porque es demasiada. Es el Palace Embassy Backpackers, un edificio en el centro de la ciudad, insertado entre tiendas, night clubs y restoranes. Parece hotel, porque las piezas funcionan con llaves magnéticas, pero no tiene nada de lujoso… al contrario, los fines de semanas es un asco después de las tomateras en la terraza. Pero por muy asqueroso que suene, no me molesta en absoluto. Es más, encuentro chistosas las tonteras que se les ocurren a los ingleses cuando estan curados (es impresionante como toman :whorship:)

La primera semana ha sido intensa pero confusa. Volví al sistema de moverme lentamente y por instinto, pero esta vez he hecho más cosas mientras dura la tontera. Lo entretenido es que todo sucede por si solo. Personas, ideas y situaciones aparecen delante mío y entonces me movilizo con ellas, y así se arman mis panoramas. Easy! Obviamente no todo es perfecto, hay días buenos y malos, entretenidos y aburridos, rodeados de gente y solitarios, pero siempre me acuesto contenta de lo que hice.

Después de un par de días conociendo algunos de estos especímenes ingleses e irlandeses que merodean en la terraza del 3er piso, me convencieron de quedarme más tiempo. Una vez más esto no estaba en mis planes, pero el señor de polera amarilla era una buena razón y tenía la excusa de quedarme hasta el 16 de noviembre con la esperanza que la Cata se venga a Brisbane después de sus días en Auckland. Lo más probable es que eso no suceda, pero no quiero cambiar de nuevo los tickets del bus, porque no me cobraron y eso no sucede 2 veces, así que confío que el destino (o la Tita Nana) me tiene alguna grata sorpresa para esa fecha.

La cuestión es que dos días después de tomar la decisión, el susodicho resultó ser un "player", de esos que les gusta tener a todas las mujeres a su alrededor por el mero hecho de sentirse machos. Así que hasta ahí no más llegó la historia, pero igual estoy feliz de haberme quedado, siento que lo necesito y ahora lo veo como una buena oportunidad para empezar a trabajar (una especie de práctica antes de llegar a Melbourne). Por eso, ayer me registré en una agencia de empleos (gracias a una amiga que me mostró el lugar), así que probablemente tendré trabajo la próxima semana en data entry or administrative.

That’s all for today. Pronto escribiré más sobre Brisbane... estoy en producción.
Aquí el link de las fotos que subí a Facebook la otra vez.

Besos!!! :bye:

September 28, 2008

All happens

Ayer fue un día especial. Pasaron cosas no planificadas por mi, pero de seguro estaban planificadas para mi... eso es lo que me gusta de la vida, que no necesitas programar todo, puedes tener una idea de lo que quieres, pero luego te dejas llevar por lo que el mundo te ofrece.

En la mañana mi panorama era recorrer el Botanic Garden, pero terminé aquí.
El guapetón que me invitó se fue en la primera ronda, asi que no alcanzó a aparecer en la foto.
:(
Y en la tarde caminé rumbo al jardin botánico, pero en el camino se me perdió la entrada y le pregunté a una mujer que pasaba por el lugar. Marie me ofreció caminar con ella, pues tambié iba a los jardines. Fueron solo 10 minutos los que tuvimos para conversar, pero fueron más que suficientes para darme cuenta lo maravillosa que es. Tiene 42 años, soltera, sin hijos, y ayer empredía un nuevo rumbo: recorrer Australia (país natal) a pie! Si, caminando! Me contó que le tomará unos 7 años aprox. Le pregunté si llevaría una carpa, si tenia suficiente plata para mantenerse, si pretendía trabajar en los lugares. Me respondió que no necesitaba nada, me mostró su mochila de cuero y me dijo "esto es todo lo que cargo". No miento que ese bolso se veía casi vacio... pienso que sólo llevaba una polera y un pantalón, tal vez algún artículo de baño, pero nada más.
Las dos nos emocionamos contándonos nuestras breves historias y lo que pensamos de cómo vivir la vida. Fue muy lindo. Quizás la vuelva a ver en Melbourne (si es que logra llegar allí antes de que termine mi visa, por supuesto).