Hoy me caí de poto. Literalmente de poto, pero en realidad no me caí, más bien me empujaron... y fue la experiencia menos esperada de toda mi vida!
Resulta que desperté bien tempranito para aprovechar las 6 horas de internet que todavía me quedaban en la biblioteca. Salí del hostal toda entusiasmada por postular a tres vacantes que encontré ayer en gobierno. Con mi mochila al hombro (notebook adentro), iba yo caminando traquilita por la vereda cuando de la nada siento un golpe por mi lado izquierdo, diviso un vagabundo frente a mí y luego aterrizo de poto y espalda en la calle. Para mi sorpresa, el hombre - de unos 50 años - me estira la mano ofreciendo ayuda para pararme. Lo primero que pensé fue "este viejo me va a robar la mochila", y entonces divisé una pareja a un par de metros mirando esta situación. Yo, en vez de responderle al vagabundo, le pido ayuda a la pareja de kiwis. Ellos sin dudarlo se acercaron, pensando que me había desmayado. Mientras tanto el hombre seguía parado ahí mismo, como si no entendiera lo que había sucedido.
Brail y Rachel me levantan del piso y me dirigen a unas sillas fuera de un café. Entonces, les susurro que el hombre me había empujado sin razón. Ahí ellos lo echaron del lugar y entonces el tipo desapareció. Brail me ofreció llamar a la policia y acepté que lo hiciera, pues no sabía si me lo podía topar nuevamente camino a la biblioteca.
Brail se fue siguiendo al tipo mientras hablaba por celular; Rachel y yo lo seguimos un poco más atrás. Cuando llegamos a la biblioteca, divisamos al vagabundo del otro lado de la vereda, paseándose como si nada, y en ese mismo instante aparece la patrulla. Se bajan tres policias del auto, dos se acercan al vagabundo y el otro cruza a encontrarnos.
Y entonces, por primera vez en mi vida, le digo a un policia "yo soy la víctima". Mientras hacía la declaración, otro policia se acercó a Rachel para tomar nota de su versión de los hechos. Al mismo tiempo, podía ver del otro lado de la vereda al vagabundo gesticulando y moviendo las manos, contando su propia versión.
Después de un rato, le pusieron las esposas y lo metieron al auto. Yo terminé de declarar y el policeman me entregó su tarjeta, diciendo que el hombre ha sido arrestado para ser procesado en la corte y que la próxima semana me llamarán por teléfono para entregarme el veredicto.
Finalmente, Rachel me invitó a un café en la esquina, so sweet! Ahí nos conocimos un poco mejor, aunque me costó harto entender su acento. Por supuesto intercambiamos teléfonos y me ofreció juntarnos la próxima semana para ir a ver algo que no entendí qué era, jajaja.
Bueno, esa fue mi mañana de hoy. Perdí como 2 horas de internet, pero bue... por lo menos dio tema para este blog. A todo esto, el computador no tuvo daños y yo estoy bien, aunque un poco adolorida en la mano izquierda y el cuello, pero debiera pasarse durante el día.