Conocer el Opera House por fuera y sacarse la foto con la monstruosa arquitectura de fondo es un "must" cuando pisas Sydney. Algunos hacen el esfuerzo adicional de presenciar alguna función. Pero cuántos conocen lo que sucede tras bambalinas?
Desde esa vez que se me ocurrió ponerme a bailar que me gusta el backstage. La vida tras los escenarios, salas de ensayo y camarines; tramoyas trasladando artefactos de iluminación y escenografía; coordinadores dando instrucciones de último minuto, mientras los artistas se cambian de vestuario y repasan en la memoria aquello que no puede fallar.
Diseñado por el arquitecto danés Jorn Utzon, la construcción del Sydney Opera House se inició en 1959. Tras una larga lista de inconvenientes climáticos, dificultades estructurales y problemas de interés político, el teatro fue terminado en 1973. Desde ese día que no descansa. Múltiples funciones suceden en paralelo todos los días, siendo el Opera Australia, Australian Ballet, Sydney Theatre Company y Sydney Symphony las cuatro principales estrellas.
Lamentablemente no me dejaron sacar todas las fotos que hubiese querido, pero esto es lo que conseguí: el Concert Hall y de una de las sala de ensayo.
El resto del tour fue descubrir cómo los bailarines desaparecen en la mitad del escenario, dónde practican antes de cada función, cómo se guardan y trasladan los materiales de escenografía, los espejos en donde los artistas se miran antes de salir al público, las pantallas que controlan lo que sucede en cada teatro, las superticiones y rituales que incluso nosotros tuvimos que cumplir.
No se qué más contar del tour. En realidad es algo puramente emocional difícil de explicar con palabras o fotos. De todas maneras, una experiencia interesante que se complementará en mi segunda visita, esta vez como espectador.

¡¡¡¡ genial!!!!!!! si em encantó y es algo que efectivamente habría gozado. Quedo a la espera de la segunda parte........te quiero mucho
ReplyDeleteQue choro! y dentro de tu busqueda profesional que pasa con el baile???
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